El presidente Alberto Fernández se mostró preocupado por el aumento de contagios de coronavirus registrado en las últimas semanas y anticipó que “si la situación no afloja” las fuerzas de seguridad “empezarán a actuar en la calle para disipar a la gente e impedir aglomeraciones. Fernández descartó además la imposición de un “toque de queda” o cuarentena estricta tras el incremento de contagios y fallecidos reportados a diario en las últimas dos semanas. Ayer el Presidente se volvió a reunir con el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, para analizar la situación sanitaria. “Si vemos que la situación no afloja y el relajamiento sigue, vamos a ver de qué modo las fuerzas de seguridad empiezan a actuar en la calle para disipar a la gente e impedir aglomeraciones”, advirtió. En este sentido, explicó que en la reunión con Rodríguez Larreta y Kicillof acordaron volver a reunirse la semana que viene para “hacer un seguimiento”.  “El problema no ha terminado, también está la dificultad en la Costa Atlántica con el turismo. Mar del Plata no la está pasando bien, vamos a dejar que pase fin de año y luego mirar con lupa cómo resolvemos esto”, indicó Fernández. De todos modos, aclaró que el gobierno no implementará un “toque de queda”, aunque sí un “toque sanitario, que fue algo que funcionó en muchas ciudades del interior”.

LA VACUNA CONTRA EL CORONAVIRUS

Fernández confirmó que a fines de enero la Argentina recibirá un cargamento con cuatro millones de dosis de la primera vacuna Sputnik V, y que en febrero el país tendrá la cantidad de dosis suficientes para “terminar de vacunar a 10 millones de argentinos”. Además, señaló que se ocupó en persona de garantizar el desembarco de las vacunas contra el coronavirus. “Hablé con todos los laboratorios que producen vacunas y la Federación Rusa tuvo un trato excepcional con nosotros, siempre le estaré agradecido”, indicó. “La ANMAT tiene la misma calificación que la FDA de los Estados Unidos y lo que dice la ANMAT es palabra santa, nadie pone en duda si lo que dice está bien”, insistió.