¡Resistiré!
Un candidato que asegura que prefiere a su hijo muerto antes que gay, que divide a las mujeres entre violables y no violables, que hace bandera de la tortura y promete cerrar el Parlamento está muy cerca de ganar las elecciones en Brasil este domingo. ¿Cómo fue que el odio se convirtió en un capital político tan potente? ¿Por qué las nuevas formas de fascismo encuentran una arena central en el género y la sexualidad? Aquí, algunos indicios para entender la ola ultraconsevadora que arrasa la región. Pero sobre todo: herramientas para la resistencia.


















