Por Pedro Lipcovich
Tira más un pelo
de esa publicidad que una yunta de bueyes: un aviso en la tele, en el que unos labios
primero orales y enseguida vaginales chupan un porro, suscita el asombro y especie
de cigarro de Clinton del subdesarrollo da que hablar. El Consejo Publicitario
Argentino, que así procura erradicar el consumo de cannabis, sostiene que nos
propusimos hablar en un lenguaje directo y argumenta que los adolescentes
asocian la marihuana con el sexo. La campaña incluirá una guía para que los
padres aprendan a detectar signos como ocultar polvos, hierbas u otras
sustancias. Especialistas en adolescencia observan que las campañas que
culpabilizan no hacen más que promover el consumo.
Bajo una música suavísima y como perdida, alguien enciende un porro. Brota el humito y,
enseguida, labios femeninos se entreabren, chupan el humo, gozan. Cuando te querés
acordar..., se oye una voz de anhelo, y los labios preciosos lentamente rotan, en un
dulce mareo, ya están verticales, ya son otros labios, turgentes. ...Ya la tenés
adentro, sigue la voz, y otra vez el porro, bien aferrado entre los labios
verticales, y la voz observa: Y encima... tenés que pagar.
El anuncio está auspiciado por el Consejo Publicitario Argentino, cuyo presidente, Miguel
Ritter, contó a este diario que hicimos pretesteos con chicas de 14 y 15 años:
cuando les preguntamos qué entendían, ¡clap! chasquea los dedos, así lo
pescaron. Los adultos tardaron más, admite.
¿Está seguro de que ese aviso desalienta el consumo? dudó Página/12.
Sí, porque destaca que el placer tiene un precio. Y este precio puede ser muy alto.
Nos propusimos hablar en un lenguaje directo, y consideramos el dato de que los
adolescentes asocian la marihuana con el sexo. El aviso está dirigido a adolescentes que
no consumen drogas regularmente pero están en la cornisa, por su grupo de amigos o los
lugares que frecuentan.
El aviso integra una campaña junto a otros dos: uno sobre la cocaína La
cruzás y ella también te cruza... y otro solicitando a los padres que hablen
con sus hijos, porque la droga puede llegar a matar. Sin embargo, según
Ritter, el aviso que mejor dio en nuestros grupos de motivación fue uno
eliminado. El mensaje consistía en un ataúd, que va siendo tomado por la
cámara mientras una voz dice que la droga éxtasis aumenta el apetito sexual
pero disminuye la potencia: al final, se ve que el ataúd está ocupado por un inmenso
pene fláccido. Este aviso fue el que mejor dio, pero deploró Ritter hubo que
suprimirlo.
¿Por qué?
Hubiera generado protestas, cartas de lectores, esas cosas.
La campaña se complementará con una Guía para Padres, que el Consejo prevé distribuir
gratuitamente: allí el progenitor puede aprender cuáles son las señales del uso de
drogas, como ocultar polvos, hierbas u otras sustancias, poseer
boquillas, pipas o jeringas usadas o tenencia de píldoras no indicadas por el
médico. El Consejo ya promovió hace cuatro años su recordada campaña La
droga es un viaje de ida.
Según el psicoanalista Juan Carlos Volnovich, con una amplia trayectoria de trabajo con
adolescentes, las campañas que culpabilizan, que advierten sobre los riesgos del
consumo, no hacen más que promoverlo. Basta con prohibir una cosa para que se estimule el
deseo de acceder a ella. Para Volnovich, la mejor manera de controlar el
consumo sería despenalizar, como pasó con el alcohol en Estados Unidos cuando cayó la
Ley Seca.
En cuanto al aviso de los labios verticales, Volnovich observa que en el aviso, lo
sexual está absolutamente vinculado con un gesto de dominio, es una transacción donde el
amor está eludido y reemplazado por el orden de la prostitución, en un estereotipo de
moral victoriana. Pero lo más criticable es la guía para padres, que da luz
verde para avasallar la intimidad de los pibes, en el estilo de los militares:
¿Sabe qué está haciendo su hijo ahora?.
AMADEO ADMITE FALTA DE CONTROLES
La gran pista argentina
La
Argentina es una gran pista para los narcotrafi cantes, ya que es
imposible controlar en todo el territorio, el despegue y aterrizaje de aviones o
avionetas. El diagnóstico pertenece al secretario de Lucha contra el Narcotráfico,
Eduardo Amadeo, quien ayer lanzó un plan de prevención nacional contra el uso de drogas,
del cual quedaron excluidos la ciudad y la provincia de Buenos Aires.
El funcionario explicó que en el caso de la gobernación bonaerense, Eduardo Duhalde
tiene un presupuesto mayor que el de esa Secretaría y con planes propios, con lo que
quedó afuera del plan de prevención, aunque con la aclaración de que trabajamos
en forma conjunta.
En cambio, Amadeo descargó la artillería hacia Fernando de la Rúa, a quien también
excluyó de la campaña, pero por motivos diferentes: La ciudad de Buenos Aires no
tiene un solo responsable del tema drogas y eso no puede ser, criticó el
funcionario desplazado de la Secretaría de Desarrollo Social cuando Ramón
Palito Ortega ingresó al Gobierno.
Con el presupuesto que tiene la administración (de De la Rúa), puede hacer sus
propios planes, sostuvo Amadeo.
Para el plan se destinarán 3.200.000 pesos, es decir, el 20 por ciento del presupuesto de
la Secretaría, que se eleva a 16 millones. En esto no se meterá la
política, aclaró Amadeo luego de elogiar la tarea en materia de drogadicción que
hacen algunas provincias de gobierno justicialista o afín al oficialismo y
criticar a De la Rúa y al gobierno cordobés.
Los centros que
reciben las consultas |
Por
P.L.
A partir de las llamadas recibidas, tenemos cubiertos los turnos de los próximos
veinte días, dijo a este diario la licenciada Nancy Gervasio, de la entidad El
Reparo, cuyo teléfono figura en los avisos del Consejo Publicitario Argentino. El
director del establecimiento, Daniel Campagna, contó que en los primeros cuatro
días recibimos 315 llamadas, y teníamos una sola línea; pero acabamos de instalar
líneas rotativas.
En otros casos, hacemos la derivación a una red de entidades en distintos lugares
del país. Campagna destacó que estas entidades ofrecieron 160 becas para
tratamiento gratuito. Para el resto de los consultantes, el precio del
tratamiento oscila entre 500 y 1000 pesos por mes, sin extras; la internación suele durar
de 12 a 18 meses.
Campagna admitió que a una de las personas que llamaron a partir del aviso la
derivamos a la Clínica Gradiva, y la Fundación Manantiales está incluida en nuestro
listado. Este año, Gradiva fue investigada por la supuesta administración de
altas dosis de sedantes y fármacos y presuntos encierros en celdas de
aislamiento y la Subsecretaría del Menor de la provincia de Buenos Aires le
suspendió las derivaciones. En tanto, la Fundación Manantiales recibió acusaciones de
humillar y mantener incomunicados a los pacientes, según madres
de éstos y un psicólogo. |
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