Por C.S. y A.G. Ramón Díaz parece dispuesto
a soportar todo tipo de rumores y quedarse como entrenador de River hasta el último día
de su contrato, el 31 de diciembre de 1999. Pese a que ayer varios dirigentes del club
habían anunciado en los pasillos del Monumental que el técnico iba a ser despedido,
David Pintado, presidente del club, y el propio Ramón Díaz anunciaron la continuidad de
este proceso, tras una extensa reunión que mantuvieron los miembros de la comisión
directiva, de la cual participó sorpresivamente Antonio Caliendo, representante del
entrenador.
La presencia del italiano se habría producido para negociar una salida más elegante de
Díaz, como un buen contrato en un club europeo. Ahora, la situación interna es más
tensa, ya que varios integrantes del plantel profesional querían el alejamiento de Díaz,
que se podría dar una vez que termine el actual certamen, luego de que River intente la
clasificación a la Copa Libertadores. Esto podrá suceder si sale segundo y tiene la
oportunidad de jugar con Gimnasia y Esgrima de La Plata, para acompañar a Boca. A la
salida de la reunión, Ramón Díaz sólo se limitó a desmentir una situación planteada
el martes. Tras el entrenamiento, el técnico le había dicho a Jorge Carullo, integrante
del Consejo de Fútbol, que si lo echaban, varios dirigentes caerían con él. Me
pone muy mal leer tantas cosas sobre la institución, principalmente las que hablan de
permanentes amenazas del entrenador para con los miembros de la comisión directiva,
explicó Ramón. Pero el comentario existió, Carullo lo refirió a varios periodistas y
hasta Pintado intentó minimizarlo diciendo que se trataba de un chiste.
Incluso el vicepresidente Alfredo Dávicce comentó ayer que los periodistas dicen
la verdad. La intención de los dirigentes de River fue desviar el verdadero motivo
de la reunión. El martes para ese día estaba prevista la reunión que se realizó
ayer habían decidido despedir al entrenador, pero como Díaz tenía que declarar
ante la AFA, la cita se pospuso. Algunas versiones indican que Díaz se enteró de que los
integrantes de la CD había decidido su despido. Sorpresivamente para muchos, la tortilla
se dio vuelta. Pocos creían en la continuidad del riojano. Por eso, el argumento que
expusieron tanto los directivos como Díaz para justificar el encuentro parece no tener
mucho sentido. El entredicho con Carullo y los periodistas se planteó con posterioridad
al llamado original para la reunión. Además, si el único motivo de la charla era
aclarar ese tema, no tiene una explicación lógica la presencia de Caliendo. El
intermediario negoció la venta de Gallardo y se quedó por ser el representante de Díaz,
Estuvo, al igual que el abogado de River, que no es miembro de la CD y ni siquiera es
socio. Todo un síntoma de lo que puede pasar.
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