Por David Cufré Desde Córdoba Si la situación
económica de Brasil se desmadra, Argentina deberá tomar medidas unilaterales. El
presidente de la Unión Industrial, Osvaldo Rial, se apresuró en reclamar al Gobierno
protección para el sector productivo argentino ante el avance de la depreciación del
real. Los industriales consideran que el socio mayor del Mercosur será incapaz de
contener la disparada devaluatoria y temen verse aplastados. La nueva devaluación
brasileña detonó una feroz interna en la Unión Industrial entre los sectores que
proponen directamente romper el Mercosur y los que, por el contrario, dicen que hay que
mantenerlo tal como está. Rial, en el medio, trata de hacer equilibrio.
No se debe suspender el proceso de integración porque hay muchos sectores
industriales que dependen del comercio con Brasil. Pero el Mercosur así no sirve y hay
que reformularlo. En el corto plazo, se deben tomar medidas unilaterales para frenar las
importaciones de algunos rubros, subrayó Rial, en conversación con Página/12. La
aplicación de medidas transitorias para contener el intercambio comercial fue
precisamente el punto en que los gobiernos de Argentina y Brasil no pudieron ponerse de
acuerdo en las negociaciones de Montevideo.
La salida elegante que encontraron los representantes de ambos países fue postergar la
definición del conflicto para un momento político más relajado. Sin embargo, la
aceleración de la devaluación del real ayer cerró a 1,938 por dólar
modifica radicalmente el escenario. El Gobierno no debe dudar en fijar cupos, aunque
Brasil se oponga, porque muchas empresas serán incapaces de soportar una avalancha
importadora, insistió Rial.
Aquí mismo, el secretario de Programación Económica, Rogelio Frigerio, quien el
próximo martes se reunirá con funcionarios brasileños en Montevideo para evaluar la
posibilidad de coordinar políticas macroeconómicas, salió al cruce de las declaraciones
de Rial. Cuando se tomaron medidas unilaterales, se puso en riesgo la continuidad
del Mercosur. Hacerlo de nuevo implicaría ponerlo de nuevo en riesgo. Y la decisión del
Gobierno es sostener a toda costa el Mercosur, le dijo a Página/12 en un aparte de
las sesiones en el hotel Sheraton. Lo que hay que hacer es acordar medidas
compensatorias para aplicar cuando se modifiquen abruptamente los precios relativos en uno
u otro país, agregó.
Fue apresurado creer que Brasil había superado sus problemas porque la devaluación
de enero no disparó un proceso inflacionario. Creo que aún falta ver bastante de la
crisis brasileña, y eso me genera una gran preocupación, admitió ante Página/12
Javier Tizado, presidente de Siderar.
Brasil no puede controlar la estabilidad de su moneda. Tienen que aceptar un acuerdo
para que su proceso devaluatorio no produzca un daño irreparable a la industria
argentina, dijo a este diario Ricardo Fragueiro, gerente de Acindar. El análisis de
los industriales sobre la situación de Brasil los lleva a concluir que la depreciación
del real se profundizará. Ambos empresarios, representantes de dos grandes holdings del
acero, militan en una corriente intermedia, en el seno de la UIA, entre los que quieren
frenar el Mercosur y aquellos que quieren preservarlo porque es la fuente principal de sus
negocios.
Esta ya no es una fase recesiva sino una depresión muy fuerte, que aún no ha
tocado el piso. La recuperación recién podría darse en el segundo trimestre del 2000.
En ese marco, no estamos en condiciones de soportar un aumento de las importaciones
brasileñas, concluyó Rial. El Gobierno se encuentra ahora ante las demandas de los
industriales, y si las acepta el Mercosur correrá el riesgo de quebrarse.
INTENSA PELEA EN LA UIA POR LA CRISIS EN EL
MERCOSUR
Suspenderlo o aguantarlo
Por M.M. Desde Córdoba
Las
nuevas devaluaciones en Brasil hicieron estallar las internas en la Unión Industrial. El
titular de la entidad, Osvaldo Rial, dijo que Argentina tendrá que negociar
unilateralmente medidas de protección comercial frente a Brasil (ver nota
arriba). Con esa fórmula, trata de hacer equilibrio entre dos sectores abiertamente
enfrentados por el tema, según sean empresarios perjudicados por las importaciones
brasileñas o empresarios que ven a Brasil como su mercado clave.
Así, el secretario Ignacio de Mendiguren aseguró a Página/12 que había que parar
el Mercosur hasta que las cosas se aclaren. Por el contrario, Alberto Alvarez
Gaiani, vicepresidente primero de la UIA, dijo que pensar en suspender el Mercosur
es absurdo.
De Mendiguren es presidente del MIN (Movimiento Industrial Nacional), que nuclea
fundamentalmente a empresas volcadas hacia el mercado interno o agredidas por la
competencia brasileña: como los sectores textil, de indumentaria, papelero, azucarero,
metalúrgico y de calzado.
El dólar se está acercando a los dos reales. ¿Hay que parar el Mercosur? le
preguntó ayer este diario a Mendiguren.
Voy a hablar a título de presidente del MIN, porque este tema en la UIA no está
consensuado. Nosotros creemos que mientras el Mercosur esté en esta situación tan
irregular, con tantos problemas, hay que hacer un paraguas de espera. Hay que permitir que
ambos países resuelvan sus problemas internos de la mejor forma y, una vez que esto se
reacomode, sentarse para relanzar el Mercosur. Hoy hay que hacer un paréntesis.
Luego Mendiguren explicó que nosotros creemos que en este estado de cosas lo que
vamos a hacer es atentar contra el Mercosur, porque va a quedar asociado con la
desocupación y con el cierre de empresas.
En el otro extremo, en el Movimiento Industrial Argentino (MIA), tradicionalmente de corte
más liberal, no quieren saber nada de frenar el Mercosur. Allí se nuclean sectores con
fuertes intereses en el mercado brasileño: autos, petróleo, petroquímicos, alimentos y
plásticos.
Alvarez Gaiani, titular de Copal, la poderosa cámara de empresas alimenticias, sostuvo a
este diario que pensar en suspender el Mercosur es absurdo, es imposible. Por
lo bajo, en el MIA creen que las medidas unilaterales propuestas por Rial también
son absurdas porque ponen en riesgo al bloque.
En el medio de estos dos grupos se mueve el grupo Techint, de Roberto Rocca, que hoy se
siente protegido por los antidumping a las importaciones siderúrgicas provenientes de
Brasil. Pero si dichos antidumping, objetados ante la OMC, fueran eliminados, se
alinearía con el MIN. Mientras sean ratificados, seguirá apoyando el delicado equilibrio
que representa Rial.
LOS INDUSTRIALES MOSTRARON SU SIMPATIA A LA
ALIANZA
De la Rúa dijo lo que querían oír
D.C. Desde Córdoba
La
fórmula presidencial de la Alianza se presentó ayer ante los industriales como si ya
hubiera ganado las elecciones. Y así fueron recibidos por los anfitriones en esta ciudad.
Fernando de la Rúa remarcó que hace falta una política industrial y propuso al
duhaldismo consensuar ya las medidas que hacen falta para superar la crisis y
se quejó por la debilidad y los errores en las negociaciones del Mercosur. A
su turno, Carlos Chacho Alvarez destacó que ningún país del mundo
tiene vergüenza por defender su producción, y no vamos a dudar en hacerlo cuando
lleguemos al gobierno, enfatizó, diciendo lo que los industriales querían
escuchar.
La tribuna de la Unión Industrial le entrega a los candidatos presidenciales una
oportunidad para seducir a los empresarios. Fernando de la Rúa jugó ayer su partida con
éxito, al ofrecer un discurso desbordante de definiciones en línea con los planteos que
viene realizando la central fabril. El énfasis que puso en fortalecer la producción le
valió el reconocimiento de los hombres de empresa, aunque las internas que existen en el
seno de la UIA por temas como el Mercosur se trasladan al terreno político. Hay quienes
se encolumnan detrás de la fórmula aliancista, como José Ignacio de Mendiguren, y
quienes apuestan a un triunfo de Eduardo Duhalde, como el presidente de la entidad,
Osvaldo Rial.
De la Rúa habló sintiéndose presidente y lo escuchamos como al futuro
presidente, comentó a Página/12 uno de los miembros de la central industrial.
Otro, menos entusiasta, igualmente señaló que se mostró sólido y dispuesto a
escuchar a los productores. En líneas generales, los empresarios aprobaron la
exposición del candidato aliancista. Y suponen que hoy Duhalde, quien corre de atrás en
las encuestas, redoblará la apuesta para inclinar las voluntades empresarias a su favor.
En tanto, la exposición de Roque Fernández de esta tarde genera escasas expectativas.
Lo invitamos por una cuestión de protocolo. Pero este es un gobierno con el que
tenemos un diálogo muy pobre y que se está yendo, añadió uno de los dirigentes
encargados de la organización.
|