Por Mariana Carbajal No voy a ser cínica. Yo
tuve un aborto. Me lo hice porque Carlos Menem me apoyó. El estuvo de acuerdo. Inclusive,
yo no conocía a nadie en La Rioja (para que me lo practique) y él me acompañó,
reveló ayer Zulema Yoma en un reportaje exclusivo con Página/12. Lamentablemente,
siempre he callado este episodio y hoy me veo en una situación en la que tengo que decir
la verdad. Si estás en apuros, en un problemón grande, es tu conciencia y vos. No le vas
a consultar a nadie ni le vas a hacer caso a la ley. Este tema no es fácil. Es muy
duro, agregó la ex primera dama, indignada por la ofensiva del Gobierno y de
diputadas oficialistas en contra del aborto. No puedo soportar el cinismo de los
legisladores que encabezan esta campaña como (Martha) Alarcia, cuando yo estoy buscando
por todos los medios que me den una contestación sobre qué pasó con Carlitos,
señaló Zulema.La mujer tiene la cara cansada, sin maquillaje. Sobre el aparador del
living se apilan decenas y decenas de carpetas con copias del expediente judicial de la
causa abierta por la muerte de Junior, su principal preocupación desde hace cuatro años.
Las fotos de su hijo solo, con Zulemita, con el Presidente y con ella tapizan repisas,
mesas y estantes de bibliotecas. Prefiere conversar en el comedor diario, su lugar
preferido en el piso quince de un edificio de la avenida del Libertador al 2400, donde
vive con la compañía de dos perritas Yorkshire blancas, idénticas, con moñito rojo en
la cabeza, que corretean inquietas por los amplios ambientes. Sobre la mesa redonda, muy
cerca de la cocina, hay una laptop desenchufada. Una amiga que la visita señala que por
estos días su única fuente de entretenimiento son los jueguitos de la
computadora.Tuve el aborto después del nacimiento de Carlitos. El nació en
noviembre de 1968 y a los pocos meses volví a quedar embarazada. Con Menem teníamos una
muy mala relación. Por el ritmo de vida que él llevaba y otros problemas, yo estaba muy
sola en La Rioja, por eso cuando Carlitos tenía siete meses de vida me fui con mi hijo a
Siria. Y antes de viajar fue el aborto. Lamentablemente siempre he callado este episodio y
hoy me veo en una situación en la que tengo que decir la verdad empieza Zulema. Pidió
que le traigan un té, porque le cayó mal un plato de alcahuciles que almorzó. Cuenta
que le sugirieron que ingiriera hierro a raíz de unas hemorragias que ha tenido, pero el
hierro le afecta el hígado. ¿Cuál fue la actitud de Carlos Menem ante el aborto?El
estuvo de acuerdo. ¿Cómo tomó la decisión?Porque él me apoyó. Inclusive, yo no
conocía a nadie en La Rioja (que me lo pudiera hacer) y él me acompañó. No recuerdo el
nombre de la señora (que lo practicó). Hoy el sector del Vaticano que le entrega una
medalla a Menem (por su campaña en contra del aborto) es el mismo que oculta el atentado
de mi hijo. ¿Cómo vivió esa situación?Muy mal. Nunca jamás una mujer puede ser feliz
ante el hecho de abortar. Para mí fue terrible, como la pérdida de mi primer hijo, Juan
Domingo, que murió a las dieciocho horas de haber nacido. No me olvido de ninguno de los
dos.¿Cuál es su posición personal sobre el aborto?Toda la vida ha sido en contra del
aborto, pero también hay circunstancias en la vida que te ponen entre la espada y la
pared. Hay que ser sincero. Yo no puedo ser una hipócrita. En esa época yo estaba
viviendo tan, tan mal... tenía que tener en cuenta también la salud de la criatura que
yo tenía en mis brazos y un futuro embarazo... Y como él (por Carlos Menem) estaba de
acuerdo conmigo...¿Usted es partidaria de la despenalización del aborto?Si estás en
apuros, en un problemón grande, es tu conciencia y vos. No le vas a consultar a nadie ni
le vas a hacer caso a la ley. Este tema noes fácil. Es muy duro. Lamentablemente, yo tuve
circunstancias en mi vida en las cuales tuve que llegar a un aborto. En lugar de armar
esta campaña por el no al aborto, se debería hablar más del valor de la
familia, que es una institución, para que no se cometan los gravísimos errores de tener
hijos extramatrimoniales. Y hablando de la familia va a haber menos abortos. Pero acá se
destruyó la familia, se destruyó la institución familiar y plantean el no al
aborto. En qué quedamos. Hablan del hijo por nacer, pero no hay familia. Es
incoherente lo que plantean.¿Por qué el Gobierno lanzó esta campaña contra el
aborto?Menem lo sabrá. Yo lo sé, pero no lo voy a decir. El que lo respalda es el señor
(Esteban) Caselli, que está haciendo toda esta movilización como embajador (ante el
Vaticano).¿Pero por qué cree que eligió este momento?Todo es una gran hipocresía. Pero
una gran hipocresía con mayúscula es el tema de Carlitos Menem. En la Cámara de
Diputados se matan por el no al aborto y el hijo del presidente ¿qué fue?,
¿un perrito, con respeto a los animalitos? Yo entré con una familia cuando Menem
asumió. Entonces, no puedo soportar el cinismo de los legisladores que encabezan esta
campaña contra el aborto cuando yo estoy buscando por todos los medios que me den una
contestación sobre qué pasó con Carlitos, dónde están sus restos, por qué me dieron
un cadáver armado.¿Cree que estas campañas buscan conseguir el apoyo de la Iglesia para
el Gobierno?Yo me hago una pregunta: cuándo Menem sacó a su familia de la residencia de
Olivos, ¿iba a ser tan valiente si no tenía el apoyo de algo muy fuerte? Yo no puedo
acusar directamente a la Iglesia, pero preguntémonos qué pasó ahí, con el respaldo de
quién Menem tuvo la fuerza para sacar a sus hijos y a su mujer de Olivos. ¿Piensa que
cuando termine el gobierno de Menem avanzará por otro camino la investigación sobre la
muerte de su hijo?En este país no tengo esperanza. Hoy veo a Carlos Menem fotografiado en
una revista durante una fiesta de casamiento en la que están todos los miembros de la
Corte Suprema de Justicia, mientras yo estoy pidiendo justicia sola y nadie me responde.
Por eso no me queda otra salida que pedir justicia en las cortes internacionales.
EDITORIAL DEL NEW YORK TIMES SOBRE
EL ABORTO
Por los derechos de la mujer
El
peligroso camino hacia los derechos del feto, es el título de un editorial de The
New York Times criticando un proyecto que busca conseguir una base jurídica para separar
el feto de la madre que lo alberga, como si el feto fuera una persona con derecho a que el
Estado lo proteja de un ataque criminal. El editorial apareció en medio de una de las
campañas más virulentas contra la facultad de las mujeres de practicar el aborto. La
campaña es promovida por un movimiento que enarbola los presuntos derechos de los no
nacidos, con un vocabulario muy similar al que en la Argentina suele utilizar el ex
ministro de la Corte Suprema Rodolfo Barra, el principal asesor del Presidente en
cuestiones de planificación familiar e interrupción del embarazo. Estos son los
principales tramos del editorial del diario más influyente diario del mundo: u Los
parlamentarios que se oponen al aborto incluyeron otro tema más para avanzar en su
campaña. Se llama Víctimas no nacidas de la ley sobre la violencia y propone
erradicar la libertad reproductiva de la mujer dando un nuevo status legal a los
niños no nacidos bajo el objetivo de combatir el delito.u El
proyecto de ley debería añadir al Código Criminal Federal una figura especial para
castigar a los individuos que afecten o causen la muerte de un niño que esté
in utero, sin que importe el momento de la gestación o si la persona bajo
sospecha conocía el estado de embarazo. Bajo esa figura, un fiscal podría decidir la
persecución penal de una persona por dañar un feto independientemente de si a la vez
procesó a la misma persona por dañar a la madre.u Nadie podría discutir que
atacar a una mujer embarazada y causar el aborto espontáneo o impedir el desarrollo
normal del feto es una tragedia. En esos casos, sería correcto imponer penas agravadas y
severas. Pero eso se puede hacer acusando a un reo por atacar a una mujer embarazada. El
proyecto, sin embargo, trata a la mujer como una entidad diferente del feto. A los efectos
de la ley, eleva al feto hasta el status de persona. Durante mucho tiempo ése fue un
objetivo del movimiento por el derecho a la vida.u El texto contiene
excepciones en caso de tratamiento médico y abortos legales. Gracias a esas excepciones
quienes presentaron el proyecto dijeron que éste no tiene nada que ver con la cuestión
del aborto. Es una visión para nada ingenua. Al crear un status legal propio para los
fetos, los promotores del proyecto tienen la esperanza de construir una base para que
después sea posible una ofensiva legal sobre la Corte Suprema.u Meter a la
nación en un proceso legal que puede minar los derechos personales de las mujeres no es
una forma razonable de proteger a la mujer y combatir el delito.
El oficialismo colocó al aborto en el
corazón de su campaña
El PJ encontró un punto en común
al cargar contra Graciela Fernández Meijide calificándola de abortista.
Menem y Duhalde, por una vez juntos.
El presidente Menem pidió
terminar con esta práctica. Fernández Meijide reclamó discutir después de
las elecciones. |
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Súbitamente
convertido en tema de campaña, el debate por el aborto cruzó ayer las opiniones de los
principales dirigentes políticos, incluido Carlos Menem, quien acusó de
abortista a Graciela Fernández Meijide. Al igual que el martes, cuando los
diputados del PJ la acusaron de propiciar una ley que legaliza el aborto, la candidata a
gobernadora se negó a polemizar con el argumento de que se trata de una discusión
que no interesa a la gente. La cuestión se instaló en la agenda de campaña
luego de que, el martes pasado, un grupo de diputados del PJ exhibiera una vieja
iniciativa parlamentaria de 1994 que la diputada frepasista acompañó con su firma y que
proponía legalizar el aborto en determinadas circunstancias. Eduardo Duhalde insistió
ayer con el tema. Lo que no puede hacer una dirigente que pretende ser gobernadora
es mentir. Ella presentó un proyecto en el cual legaliza el derecho de la mujer de
suprimir su embarazo en las primeras semanas y luego dice que no, aseguró el
candidato justicialista. Menem se sumó a las acusaciones del gobernador e insistió con
uno de los pocos temas en los que el PJ tiene una posición monolítica. Es
abortista, y me parece una barbaridad. Pareciera ser que el niño por nacer, el niño
concebido, no es un ser humano. Es un ser humano, por eso somos antiabortistas y
procuramos que se termine con esta práctica, añadió el Presidente. En
declaraciones radiales, Domingo Cavallo coincidió con Menem y subrayó su posición
contraria al aborto.La candidata aliancista repitió ayer la postura que viene manteniendo
desde hace años: no dice que está a favor de la legalización del aborto pero asegura
que es un tema que hay que discutir en un contexto diferente al de la campaña electoral.
Si uno toma en cuenta cuáles son los temas que preocupan a la gente, en ningún
momento aparece éste, y por lo tanto está instalado artificialmente. Yo creo que
lanzarlo así revela muy poco respeto, sobre todo para las mujeres, porque es un asunto
privado que siempre que ocurre lastima íntimamente a las mujeres. Si en algún momento
hay que discutirlo, no hay que utilizarlo como un elemento de campaña. Debería
discutirse en ámbitos serios, con aportes científicos y religiosos, agregó
Graciela. La interpretación que realizaban ayer asesores de la candidata era que el
justicialismo, que figura detrás de la Alianza en todas las encuestas, había encontrado
un tema de campaña en el que no existen mayores discrepancias internas. De todos modos,
aseguraban que más allá de las acusaciones Fernández Meijide no modificará su
posición.Con la instalación de la discusión sobre el aborto, el PJ intentó meter una
cuña en la Alianza, en donde las opiniones sobre el tema son divergentes. El candidato
presidencial Fernando de la Rúa marcó diferencias con la diputada del Frepaso: dijo que
su posición es contraria al aborto y aseguró que, en caso de llegar a la
Casa Rosada, está dispuesto a trabajar en este sentido. De todos modos, De la
Rúa coincidió con Graciela en que la Alianza no va a traer ningún tema
conflictivo ajeno a la campaña, que divida a la sociedad, y criticó al peronismo.
Lo acusó de utilizar políticamente el debate sobre el aborto. Dos semanas
atrás, el diputado socialista Alfredo Bravo hizo pública su posición a favor de la
despenalización del aborto. Es un tema que debe debatir la sociedad. Cada uno debe
debatirlo expresando sinceramente su opinión. Lo que no debemos hacer, como hacemos
siempre los argentinos, es seguir pateando las cosas para adelante, justificó
Bravo.
ADVIERTE QUE NO SE PRESTARA A CHICANAS
ELECTORALES
La Iglesia no quiere ser usada
Por Washington Uranga
A través
de una declaración de bajo perfil advirtiendo que no entrará en el juego de
chicanas electorales, surgida de voceros de la Comisión Episcopal de Pastoral
Familiar que preside Cándido Rubiolo, la jerarquía católica sorteó con relativo éxito
una de las trampas en las que se pudo haber visto envuelta en medio de la campaña
electoral: terminar apoyando a un candidato o descalificando a otro al tomar posición
sobre una determinada materia. En este caso el tema fue el aborto, una cuestión sobre la
que la Iglesia tiene una posición sumamente firme y sobre la que no existen fisuras
dentro de la jerarquía. La totalidad del Episcopado se encolumna de manera monolítica
detrás de la posición antiabortista defendida por el Vaticano. No hay en este tema las
discrepancias o diferencias que sí se plantean en otras cuestiones.Tanto dentro del
justicialismo como de la Alianza existen posiciones discrepantes sobre la materia. Hay
opiniones a favor y en contra, aunque dentro de las filas del oficialismo el asunto es
menos ríspido, porque quienes tienen una posición a favor del aborto están muy lejos de
hacer del tema una cuestión militante. Distinto sucede dentro de la Alianza. Hay grupos,
partidos y organizaciones que se sitúan debajo del paraguas de la coalición que han
mantenido .desde antes de ingresar en este acuerdo político una posición proabortista a
la que ahora no renuncian.En su búsqueda de temas de campaña, los asesores de Duhalde
habían detectado que el tema del aborto podría ser un flanco importante para lanzar una
ofensiva destinada a generar contradicciones públicas en el seno de la coalición
opositora. El propósito adicional era colocar a la Alianza en la acera de enfrente de la
Iglesia Católica. Fernando de la Rúa, Chacho Alvarez y Graciela Fernández Meijide
habían sido advertidos a su vez por sus asesores sobre esta posibilidad y hace apenas
unos días recibieron un memorando reservado sobre la actitud a tomar frente a esa
posibilidad. En general, la recomendación fue no entrar en el debate.Pero también los
obispos estaban sobre aviso. Y en este tema, como en otros, la mayoría de ellos están
decididos a no entrar en el juego de las disputas electorales. Los obispos católicos
creen que su credibilidad tiene que permanecer intacta, porque quizá sea necesario que
jueguen toda su autoridad moral para el caso de que el país necesite de garantes ubicados
por encima de partidos y sectores para asegurar la concertación y la gobernabilidad
futura. Para poder jugar mañana ese papel, hoy tienen que mantener mesura y
equidistancia. Así sea en temas, como el aborto, donde tienen una posición claramente
fijada.
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