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Por Hilda Cabrera![]() El hoy denominado Teatro Nacional de Grecia nació en 1900 y concretó su primer montaje al año siguiente bajo la dirección de Angelos Vlachos. Treinta años más tarde adquirió nivel institucional, contando entre sus directores artísticos al poeta Ioannis Gryparis. Durante esos años, ocupó diferentes espacios, como el Odeón de Herodes Atico y el antiguo Teatro de Epidauro, diseñado en el siglo IV por el escultor y teórico Policleto, con capacidad para 14 mil espectadores, utilizado aún hoy como sede de festivales teatrales. En cuanto a las puestas de esta compañía, sus seguidores destacan las de Hércules, La Orestíada, Helena, Ayax y Antígona, también de Sófocles, vista en Buenos Aires en la década del �60, dirigida por Demetrio Rondiris. El montaje de Pappavasiliou, quien califica a su versión de �parodia de tragedia dentro de la tragedia�, muestra en las primeras secuencias el palacio real de Tebas y a su rey, Edipo, que intenta tranquilizar a los ciudadanos, aterrorizados y diezmados por una extraña peste. Aclamado vencedor de la temible Esfinge, animal fabuloso cuyo célebre enigma referido a las tres edades de los humanos había resuelto Edipo, dice haber enviado a Creonte a la ciudad de Delfos a consultar el oráculo y saber qué hacer. El trono que ocupa correspondía a Creonte, por ser hermano de Yocasta, la esposa del rey Layo, muerto en una reyerta de caminos. Lo que cuenta esta historia que inspiró a artistas, teóricos y científicos de todos los tiempos es que el gran error de Edipo fue no conocer su origen. Siendo niño, su padre, Layo, supo a través del oráculo que su hijo le daría muerte. Tratando de esquivar el destino, lo abandonó. Pero el niño tuvo la suerte de ser encontrado por un pastor que lo llevó a Corinto, donde fue adoptado por la reina. Cuando, tiempo después, Edipo consultó a su vez al oráculo, y éste le predijo que sería el asesino de su padre y el esposo de su madre, huyó de la ciudad. Pero el destino pudo más, y en el camino tuvo una pelea con un tal Layo y lo mató. Llegó entonces a Tebas, asolada por la Esfinge. La venció y fue aclamado rey. La peste no era sino el resultado de un parricidio y un incesto, puesto que desposó a Yocasta sin saber que era su madre. La desgracia, consecuencia de un esencial desconocimiento del propio origen, va conformando una tragedia que, como otras nacidas en la antigüedad clásica, el Teatro Nacional de Grecia intenta revalorizar con el apoyo de entidades culturales. En la gira por la Argentina (acaba de realizar funciones en las ciudades de Córdoba y Mendoza) el elenco es respaldado por el Instituto Griego de Cultura, la Embajada de Grecia y la Secretaría de Cultura. La visita se complementa con dos conferencias con entrada gratuita en el Teatro Cervantes (el ingreso es por Libertad 1125). Estas son �Edipo, la familia y los vínculos�, a cargo de Jaime Barylko, rector de la Universidad Maimónides (el jueves 2, a las 19,30), y �Oráculo yhéroe trágico en el Edipo Rey de Sófocles�, a cargo de Helena Huber, directora del Instituto de Estudios Clásicos de la UBA, el viernes 3 a las 19.30.
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