Por Silvina Szperling
La idea es que las obras
no pierdan, por el hecho de presentarse al aire libre, la magia del espacio
teatral, sino que adquieran una nueva dimensión, cuenta a
Página/12 Paula De Luque, encargada de la programación de
danza del ciclo Verano Buenos Aires, el emprendimiento del Gobierno de
la Ciudad que hasta ahora obtuvo repercusión a través de
los shows musicales (ver aparte), pero que también reserva un capítulo
a la danza. Una serie de coreografías contemporáneas se
inscriben en este ciclo, para deleite de los asistentes al Parque Sarmiento,
quienes pueden matizar la espera de la música presenciando las
creaciones de Mabel Dai-Chee-Chang y su grupo Arnica, Gabily Anadón,
Liliana Nuño y Mariana Bellotto, entre otros.
El público tiene mucho para elegir. La gente que está
de paso se siente atraída por lo que ve en este escenario (al que
se denomina Escenario Verde) y se acerca, pregunta, pide que le expliquen
la diferencia entre lo que está viendo y el ballet clásico
que se acostumbra ver por televisión. Incluso los que están
en las parrillas cercanas comiéndose un choripán hacen silencio
cuando comienzan los espectáculos y manifiestan una gran curiosidad.
Me parece interesante que la danza, cuyo público está considerado
elitista, pueda formar parte de un evento completamente popular y que
gente que habitualmente no tiene acceso a este tipo de expresiones artísticas
pueda hacerlo, acota De Luque.
A medida que avanza el ciclo, que comenzó el día 12 y por
el que ya pasaron Andrés Spinelli con Envase no retornable, Diana
Szeinblum con Secreto Sola y Susana Szperling con La Pisada, se está
produciendo una mayor afluencia de público al escenario de danza.
Incluso hay gente que llega advertida de la programación específica,
alentada por la posibilidad de disfrutarla en forma gratuita. Algunas
de las adaptaciones serán particularmente singulares, como la de
Fragata Heroína (del grupo Reverso), que se presentará mañana
a las 20 en la playa de estacionamiento del parque, pegadita al escenario
donde los Fabulosos Cadillacs harán danzar un poco más tarde
a todo el mundo. En esta obra los músicos tocan en vivo mientras
las bailarinas trabajan con barriles de petróleo, utilizando sonidos,
espacios y elementos que la acercan al concepto de performance. La obra
comparte programa el sábado 10 y domingo 11 a las 19.30 con Sofá
I, con coreografía de Mariana Bellotto e interpretación
de Marta Lantermo, y con los platenses de La Marea Danza, el grupo que
lleva bien alta la bandera de la ciudad de las diagonales y presentará
Segundos afuera, una obra especialmente concebida para espacios abiertos.
Otra particular versión será la de Sujetos, de Liliana Nuño
a dúo con Rodrigo Pardo: esa puesta, con música en vivo
de Juan Stafforini y su trío, se realizará el viernes 16
a las 21, en el anfiteatro del parque Lezama.
¿Considera que es importante que la danza se exponga en este
tipo de eventos masivos?
Sí. Por supuesto que no es lo único que la danza necesita,
pero considero que el hecho de que el Gobierno de la Ciudad piense en
la danza contemporánea al programar estos eventos es muy importante
para darle difusión. Esto, sumado al festival bienal y al instituto
Prodanza, que ya está en su fase reglamentaria, generan no sólo
el acercamiento al público sino también una posibilidad
de financiación y remuneración muy necesarias. Los 200 mil
pesos de Prodanza, mirados desde el punto de vista de Alemania parecen
poco, pero mirados desde la situación histórica argentina
de la danza independiente hacen que podamos sentirnos muy optimistas.
Con 10 millones de dólares, cualquiera hace una buena gestión.
En Verano Buenos Aires todos los artistas van a cobrar cachets muy dignos.
Tal vez así la danza pueda salir de esta suerte de zona gris en
la que se venía desarrollando y se mueva hacia una zona más
clara. El broche de oro del ciclo vendrá con Stelle, instalación
viva, de Oscar Araiz quien, en la línea que ya lo llevó
a realizar una primera versión en el Museo Nacional de Bellas Artes
a fines de diciembre, montará el domingo 18 a las 21 una versión
ampliada y corregida en los bosques de Palermo. Los 50 bailarines que
Araiz reclutó entre clásicos, modernos, alumnos y demás
adictos a la danza, recorrerán unos doscientos metros emulando
el movimiento de las constelaciones (que de eso se trata esta obra estrenada
hace ya varios años, cuando el maestro estaba al frente del Ballet
del Teatro San Martín) al son de la música de Brian Eno,
culminando en el Rosedal. Los intérpretes, quienes mantienen sus
rostros en el anonimato merced al fantasioso vestuario de Renata Schussheim,
se mueven en forma pendular y a un ritmo constante, mientras que la sabia
coreografía construida en forma minimalista hace que los 50 minutos
que dura logren emular la eternidad de los astros, a la vez que generan
en el espectador la sensación de desprendimiento del ego que se
siente al mirar una despejada noche estrellada.
Fechas, horarios,
lugares
Estas son las actividades del ciclo de danza para este fin de
semana y los próximos.
Mañana
Katacombe, por el grupo
Arnica, dirigido por Mabel Dai-Chee-Chang. A las 19.30.
Fragata Heroína,
por el grupo Reverso, con dirección de Gabily Anadón.
En la playa de estacionamiento, a las 20.
Sábado 10 y domingo 11
Segundos afuera por La
Marea Danza, coreografía de Diana Rogovsky e interpretación
de Mariana Estévez y Florencia Olivieri.
Sofá I, coreografía
de Mariana Bellotto e interpretación de Marta Lantermo. Ambas
a las 19.30.
Viernes 16
Sujetos de Liliana Nuño,
secundada en la interpretación por Rodrigo Pardo, con música
en vivo de Juan Stanfforini y su trío. En el Parque Lezama,
a las 21.
Domingo 18
Stelle (instalación
viva) de Oscar Araiz. Recreación de su obra para escenario
a cargo de 50 bailarines que describen un recorrido de doscientos
metros. En el Rosedal de Palermo, a las 21.
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