Principal RADAR NO Turismo Libros Futuro CASH Sátira


DIPUTADOS AFIRMAN QUE MARX LES DIJO
QUE LA TASA DEL CANJE SERA DEL 15 POR CIENTO
¿Para quién puede ser negocio a ese costo?

Diputados se reunieron durante casi cinco horas con el viceministro, Daniel Marx, para saber detalles del canje. Aseguran que el funcionario les dijo que el costo del trueque será del 15 por ciento. Economía desmiente pero busca garantías externas.

Daniel Marx, secretario de Finanzas, sonriendo antes de empezar su exposición ante diputados.

Por Claudio Zlotnik

La tasa de interés que debería afrontar el Estado en el megacanje se situaría entre 14,7 y 15 por ciento anual, dijeron a Página/12 diputados que ayer se reunieron con Daniel Marx, viceministro de Economía. Este funcionario disertó ayer durante cuatro horas y media frente a los legisladores que integran las comisiones de Presupuesto y Finanzas de la Cámara baja. Y fue en ese marco donde, por primera vez, dio precisiones sobre el costo que tendría la operación, en caso de que se mantengan los actuales niveles de riesgo país, por encima de los 1000 puntos. Por otra parte, el funcionario negó que se estén negociando garantías ya sea del Banco Mundial, el FMI o del Tesoro estadounidense, algo que ayudaría a abaratar el megacanje. Sin embargo, fuentes de la city cercanas a la transacción indicaron a Página/12 que Domingo Cavallo corre contra reloj buscando esos avales. Esa sería la única manera de garantizar el éxito del canje ya que, si la refinanciación de la deuda se realiza a esas tasas mencionadas por Marx, no se borrará la sospecha que tienen los inversores sobre la insolvencia de Argentina.
El modelo que busca Cavallo se inspira en el caso mexicano. Cuando estalló el Tequila, a fines de 1994, el Tesoro estadounidense salió presuroso al salvataje de su vecino. El préstamo multimillonario fue garantizado por México con sus reservas de petróleo, incorporando a esa transacción las acciones de la compañía petrolera Pemex. En el caso argentino, la ayuda de los Estados Unidos sería para dar un colateral de los nuevos títulos que emita el Gobierno. A su vez, Argentina otorgaría como garantía de esos fondos de la administración Bush la recaudación impositiva. Ese sería el fin último de la Ley de Crédito Público, borrador del proyecto que ya circula por el Congreso (ver aparte).
Según Marx, el megacanje se lanzará dentro de dos semanas. Una alta fuente del Palacio de Hacienda manifestó anoche que hoy terminará de redactarse el decreto que dará luz verde a la operación y que éste sería rubricado por Fernando de la Rúa mañana mismo.
En un principio, el encuentro de Marx con los diputados iba a ser público. Pero no bien ingresó a la sala que las comisiones disponen en el tercer piso del Anexo del Congreso junto a su segundo, Julio Dreizzen, se decidió darle carácter confidencial a la reunión. “El material es bastante sensible”, justificó Marx. Los periodistas debieron retirarse e inmediatamente empleados del Parlamento tomaron nota de los nombres de diputados y asesores que estaban presentes.
Frente a los diputados, Marx se negó a calcular el monto que podría alcanzar el canje. En cambio, repitió que el objetivo es desahogar los vencimientos de deuda de los próximos cuatro a cinco años. Y reveló que en la mesa de negociaciones con los bancos y fondos de inversiones del exterior se planteó la posibilidad de que los nuevos títulos cuenten con un período de gracia durante el cual el Estado no deba pagar capital ni intereses. Según pudo saber este diario, ese período de gracia iría de uno a tres años, dependiendo del plazo de los nuevos bonos.
Durante la primera parte de la exposición, Marx mostró el perfil de vencimientos para los próximos años. “Tenemos una deuda monstruosa. Hay que conseguir financiamiento por 125.000 millones de dólares durante los próximos cinco años para pagar la deuda y cubrir el déficit”, dijo. Comentó el programa financiero establecido por su cartera y mencionó quiénes son los tenedores de títulos argentinos, en su mayoría bancos, AFJP y fondos de inversiones del exterior.
El plato fuerte del encuentro ocurrió cuando los legisladores quisieron saber si Economía contaría con garantías para abaratar el megacanje. Evasivo, Marx dio a entender que no las habrá. Y especuló con que “la tasa de interés a la que se podrían colocar los nuevos bonos, sin garantías, ycon algunos años de gracia en los pagos de capital e intereses rondaría entre 14,7 y 15 por ciento anual”.
En ese momento, el justicialista Mario Cafiero acusó al funcionario de “meter a la Argentina en un espiral usurario”. “Esa tasa sería un suicidio porque en un lapso de cuatro años, la deuda se duplicaría”, añadió. Al mismo tiempo, Cafiero acusó al gobierno de violar la ley de Administración Financiera en los canjes de deuda realizados en junio de 2000 y febrero pasado, “y que fueron ruinosos para el país”. Con matices, acompañaron esa posición varios de los diputados presentes, entre ellos los radicales, Beatriz Nofal y Juan Carlos Passo, los frepasistas Alejandro Peyrou y Gustavo Galland y el justicialista Jorge Matzkin.
–¿A cuánto ascenderá el canje?, –preguntó uno de los legisladores a Marx.
–No puedo hacer estimaciones. No tenemos que hablar de montos. Buscaremos lo más razonable para el país, porque cuanto mayor sea el volumen del canje, más alta es la tasa que nos van a pedir. No vamos a dejarnos llevar por las presiones ya que existen muchos intereses creados para que el monto de la operación sea muy grande, pero esto llevaría a un aumento de los costos”, respondió.
Admitiendo que éste no será un buen negocio, Marx dejó abierta la posibilidad a que, en tres o cuatro años, el Gobierno pueda volver a refinanciar la deuda, pero a tasas más bajas.

 

El futuro de Marx

Ya no es secreto que Domingo Cavallo no lo quiere a Daniel Marx en la Secretaría de Finanzas. Su actual tolerancia se debe a que sabe que en estos momentos, en el medio del megacanje, no sería recomendable su reemplazo. Esa tirante relación abona versiones sobre el inminente alejamiento de Marx y de eventuales candidatos a ocupar su cargo. Ayer se mencionó a Joaquín Cottani, analista del banco de inversión Lehman Brothers y secretario de Financiamiento durante la primera gestión de Cavallo en Hacienda, como futuro integrante del equipo económico. Fue el propio Cottani que ayer dijo al respecto que “puede haber habido alguna discusión entre Cavallo y Marx, ya que a este último la operación le cayó encima”. Pero “es falso que pueda reemplazar a Marx, nadie del Gobierno me preguntó ni me dijo nada”, afirmó.

 

“Dentro de dos o tres semanas”

Lo esperaban unos 300 financistas. Pero Domingo Cavallo no fue. A la reunión anual del IAEF envió a uno de sus colaboradores. Federico Sturzenegger ocupó su lugar para decir, sin que muchos le creyeran, que el megacanje de deuda “representa un alivio, pero no es fundamental para la política económica del Gobierno”. El secretario de Política Económica anunció que las “condiciones específicas” de esa operación financiera “serán anunciadas dentro de dos o tres semanas”. “No parece razonable apurarse y hacer las cosas mal, hay que darles su tiempo. El equipo (del ministerio de Economía) está trabajando a full”, afirmó. En esa tarea de seducir a los hombres de negocios, Sturzenegger (hijo) sostuvo que “cuando los mercados adviertan que la Argentina cumplirá con sus compromisos de deuda, el riesgo país caerá significativamente”. El funcionario aseguró, además, que “desde hace seis semanas, la economía está tratando de levantarse” y adelantó que se lograría “un crecimiento del 0,2 por ciento en el segundo trimestre del año contra igual período del 2000”.

 

PRINCIPAL