En Rosario, Racing hizo uso de la afamada "suerte del campeón" para llevarse un valioso punto de su visita a Central. Claro, la suerte del campeón de la última Superliga, porque lo que mostraron los dirigidos por Eduardo Coudet en el Gigante de Arroyito estuvo lejos de candidatearlos para un posible bicampeonato.

Si Central no pudo pasar del 1-1 final se debe más que nada a tres razones: las deficiencias propias a la hora de definir; la gran actuación del arquero Gabriel Arias en la visita; y el azar, decididamente empecinado en arruinarle la tarde a los locales.

Con la mira desviada

En cuanto a la primera, las cifras son abrumadoras: 22 remates, de los cuales sólo 7 fueron al arco. Aunque invicto en el campeonato, Central viene sufriendo la falta de contundencia ofensiva, algo de lo que da prueba la vigente racha de seis empates consecutivos. El equipo de Diego Cocca no le pudo encontrar la vuelta -por el momento- a la baja por lesión del nueve Fernando Zampedri a pesar de los buenos aportes de Claudio Riaño (3 goles en el torneo), Ciro Rius (2) y Lucas Gamba (1), atancantes más propicios a desnivelar defensas rivales que a materializar tales desajustes.

Gamba fue, justamente, el autor del 1-0 parcial de Rosario este domingo, cuando tras una gran jugada colectiva -y un muy mal retroceso de Racing- le rompió el arco a Arias con un gran remate previa cesión de Nahuel Molina desde la banda derecha.

El azar

El segundo ítem en cuestión fue la suerte. Mala, en el caso del local, y de la otra, para la visita. Una tempranera señal de cómo venía la mano se dio minutos después de la apertura del marcador, cuando en uno de sus pocos ataques (Racing totalizó sólo un tiro al arco), Lisandro López mandó un centro de zurda que se le coló por el segundo palo a Jeremías Ledesma, quien no pudo hacer nada más que maldecir para sus afueras.


Tras la igualdad, se desataría un verdadero vendaval de situaciones desafortunadas para los atacantes locales: resbalón de Riaño mano a mano contra Arias; definición de cara al arco de Rius directo a la publicidad de atrás de un palo; cabezazo al travesaño de Caruzzo, salvada en la línea de Sigali; y remate sólo frente al arco de Zabala al palo. Esta, sería la ocasión más inverosímil de todas.

Arias, la gran figura

Finalmente, el tercer factor fue el arquero de Racing. Arias volvió a mostrar el nivel que lo hizo protagonista del equipo campeón la temporada pasada. Una y otra vez el neuquino nacionalizado chileno voló de lado a lado para ahogar los festejos rosarinos. Además, el "azar" también estuvo de su lado cuando salió a buscar una pelota a la puerta del área y dejó la rodilla levantada, impactando de lleno en la cara de Gamba, algo que no llamaría la la atención del árbitro.

Sin embargo, la mejor acción del uno llegaría sobre el final, en el sexto minuto de descuento, con una doble atajada que sentenció la historia, una que fue de terror para Racing y, de ciencia ficción, para Central.

 

1 ROSARIO CENTRAL: Ledesma; Molina, Caruzzo, Novaretti, Brítez; Rius, Rinaudo, Pereyra, Gil; Riaño, Gamba. DT: Cocca.

1 RACING CLUB: Arias; Pillud, Sigali, Donatti, Mena; Zaracho, M. Díaz, D. González, Barbona; L. López, Cvitanich. DT: Coudet.

Estadio: Rosario Central. Arbitro: Jorge Baliño. Goles: 13m Gamba (C), 20m L. López (R). Cambios: 52m Rojas por Barbona (R), 58m Zabala por Pereyra (C), 60m Cristaldo por Cvitanich (R), 78m Orban por Donatti (R), 84m Allione por Riaño (C).