Un grupo de manifestantes, varios con armas largas, irrumpió este jueves en el Capitolio de Michigan (EEUU), sede del Ejecutivo y del Legislativo local, donde se estaba discutiendo extender el confinamiento para hacer frente a la pandemia de coronavirus.

Al grito de "déjennos entrar", los manifestantes, algunos con carteles en favor del presidente Donald Trump, irrumpieron en el interior del edificio, en la ciudad de Lansing, lo que obligó a un grupo de policías a resguardar la entrada del recinto donde debatían los legisladores locales. Afuera, una manifestación acompañaba la irrupción. En total serían unas 4 mil personas, descontentas por el confinamiento.

"Hombres con rifles nos gritan", contó en su cuenta de Twitter la senadora local Dayna Polehanki, quien comentó que algunos de sus colegas llevaban chalecos antibalas. La senadora agardeció a los policías que los protegieron de los manifestantes. Sin embargo, los uniformados no pudieron hacer nada para impedir la irrupción: la ley marca que la portación de armas es legal, siempre y cuando sea visible. 

La Cámara de Michigan decidió no extender por otros 28 días el estado de alarma que terminó el jueves como quería la gobernadora Gretchen Whitmer, uno de los nombres que suena para acompañar en la fórmula presidencial a Joe Biden. De hecho, Whitmer encaró una de las cuarentenas más restrictivas del país para frenar la expansión del coronavirus en Michigan, uno de los estados más afectados. 

La cadena local ABC 12 News informó que los legisladores, liderados por los republicanos, avalaron un serie de proyectos en contra del impulsado por Whitmer. El presidente de la Cámara, el republicano Lee Chatfield, llegó a decir que el punto de vista de la gobernadora sobre la pandemia es "desenfrenado y antidemocrático" y dijo que el pueblo de Michigan "merece una mejor solución".

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Los hombres que irrumpieron en el Capitolio contaron con un apoyo inestimable: el del presidente Donald Trump. El ocupante de la Casa Blanca no dudó en decir, al referirse al hecho, que son "muy buena gente, pero están enojados".