El médico infectólogo y ​fundador de Fundación Huésped, Pedro Cahn, recordó los 40 años de los primeros casos de VIH en el mundo y remarcó que "en Argentina el 17% de las personas que viven con el virus no conocen su situación".

En este sentido, el especialista resaltó la importancia de ir a testearse, ya que "si uno sabe que tiene el virus protege su salud y no lo transmite a otros" y subrayó que las personas que viven con el virus y llevan más de 6 meses con su carga viral controlada e indetectable, "no transmiten el virus a terceros".

Cahn detalló que en el país hay dos problemáticas en la lucha contra el sida. Por un lado, hay un diagnóstico tardío, ya que el 30% de las personas se diagnostican cuando ya tienen la enfermedad avanzada, por lo tanto las posibilidades de tratamiento son inferiores. 

En segundo lugar, precisó que el abandono del tratamiento genera problemas, porque mucha gente que se siente mejor decide no seguir tomando la medicación.

El experto hizo hincapié en que todo el mundo tiene acceso gratuitamente al tratamiento y que el 70% de los pacientes lo recibe a través del Ministerio de Salud de la Nación, pero que "si la tomas y la dejas de tomar, todo el tratamiento no sirvió para nada".

En comparación con la vacuna de la covid-19, Cahn recalcó que en el caso del VIH hay tratamientos sumamente efectivos que sirven para convivir con la enfermedad pero no la curan, aunque se está investigando una vacuna. 

"Hay un estudio que se llama Mosaico que lo empezó el Instituto Nacional de los Estados Unidos, donde Fundación Huésped forma parte. Esperamos tener resultados para el 2022 o 2023", informó. 

Los primeros casos 

En el año 1982 Pedro Cahn conoció los primeros casos de sida cuando recibió un paciente en el Hospital Fernández. "No existía internet y las informaciones médicas nos llegaban por revistas", indicó. 

"Era un joven dentista que vivía en Miami y que decidió volver a la Argentina porque no se sentía bien", describió, y señaló que "tenía una neumonía rara y afecciones asociadas, la cual trataron con antibióticos pero el joven murió". El especialista rememoró que el paciente comentó que era homosexual y que en ese momento "nadie lo decía abiertamente porque no era la sociedad de hoy".

A los meses, se presentó un segundo caso de un bailarín del teatro Colón que tenía una meningitis. "Casualmente era un chico que tenía sexo con otros chicos y ahí se me ocurrió pensar que algo estaba pasando sin saber que iba a terminar en una pandemia con 80 millones de personas infectadas a lo largo de la historia" dijo el referente en las investigaciones sobre VIH.

Cahn recordó que en su momento se le prohibió la internación de estos pacientes en el Hospital Fernández argumentando que el hospital no estaba preparado, pero era porque empezaron a llegar personas tatuadas, gays y con problemas de adicciones.

"Un jefe de servicio dijo que no tenía nada en contra mío y que respetaba mi trabajo, pero que yo traía homosexuales y drogadictos y que él tenía hijos", contó el infectólogo, quien resaltó que "ni la homosexualidad ni la drogadicción son contagiosas".

Actualmente todavía se convive con la desinformación y el estigma social de esta enfermedad. "Todos somos parte de la solución en la medida que no discriminemos, que no digamos Fulano tiene VIH, y ¿cómo se lo habrá contagiado? Se lo habrá pescado como el 89% de las personas del mundo por vía de transmisión sexual", arremetió el médico.

Y concluyó: "Cada uno tiene derecho a manejar su sexualidad como quiera".