CINE: Revolución de una vieja
“Buena suerte, Leo Grande” y el derecho al goce en la vejez
Una viuda que nunca alcanzó un orgasmo y un trabajador sexual son los únicos personajes de Buena suerte, Leo Grande, que transcurre enteramente en una habitación de hotel. Detrás de un argumento en apariencia ligero, y por delante del desnudo frontal de Emma Thompson -promocionado como un atrevimiento ¡a su edad!-, afloran preguntas sobre el derecho al goce en la vejez y a la alegría en cualquier momento de la vida.



















