Rosario/12

Horas después de la movilización de docentes frente a la sede de la Gobernación el martes al mediodía, por la noche se cometió un nuevo ataque a balazos contra el complejo educativo Rosa Ziperovich, de avenida Sabín y Juan B. Justo. Se trata de la escuela de zona norte que ya había sido baleada en abril pasado. El nuevo episodio de violencia se produjo poco después de las 23, con al menos tres impactos que dieron sobre la pared de calle Juan B. Justo, a pesar de que se encontraba un móvil policial de custodia. También trascendió que los agresores dejaron un mensaje dirigido al personal del Servicio Penitenciario. Ya son cinco los ataques de este tipo contra diferentes establecimientos educativos desde marzo pasado; y otros siete casos tienen que ver con amenazas.

Tras el nuevo hecho de violencia, el titular de la Delegación VI del Ministerio de Educación, Osvaldo Biaggiotti, dijo que “la escuela está asumida como un medio de intimidación por la repercusión que genera un impacto de bala o una nota dejada en la puerta”. Además, señaló en LT8 que, en lo que va de 2023 “una docena” de escuelas sufrieron distintos hechos de intimidación que van desde las balaceras hasta los mensajes dejados en puertas y ventanas de los edificios. En ese sentido, admitió que este último hecho, sumado a lo ocurrido con la directora de la escuela "Leónidas Gambartes" --que el domingo a la noche recibió un mensaje amenazante-- "generan mucho temor y un clima de zozobra que no será fácil de superar".

Biaggiotti anticipó se iba a reunir con el director de la escuela Ziperovich, “que tiene una comunidad que trabaja muy bien y que nos duele muchísimo que otra vez se vea afectada por esto cuando todavía nos estábamos recuperando de lo que fue en su momento la muerte del niño Máximo Jerez y la balacera posterior de principios de abril. Veníamos trabajando con los padres. Ésta es una escuela de educación intercultural bilingüe, trabaja con la comunidad qom. Lamentablemente, nada alcanza para detener esta ola de violencia. Por prevención, anoche se dispuso la suspensión de las actividades en acuerdo con los padres”, indicó.

Con relación al ataque, el funcionario señaló: "Al parecer, el tirador se situó sobre calle Juan B. Justo, quizás a unos 40 metros del edificio, y los proyectiles impactaron sobre la pared lateral de la escuela. Algunas versiones indicaban que el patrullero que está apostado allí desde los sucesos anteriores que afectaron a la escuela, procuró perseguir a la moto, pero enseguida se perdieron por la villa de emergencia hacia el lado de la vía” Y agregó: “Lamentablemente, una vez más, en lugar de hablar sobre cómo los chicos pueden aprender mejor, tenemos que dedicarnos a esto, que es una saga que no para. No me corresponde hacer hipótesis sobre motivaciones, porque no me corresponde investigar. Desde que esto empezó el año pasado, estamos en diálogo con otros poderes del Estado. Tenemos diálogo cotidiano con funcionarios de distintos estamentos”, aseguró.

Sobre el mediodía, el ministro de Educación, Víctor Debloc, dijo en Canal 3 que "es una situación difícil, un proceso que tomó cierta gravedad y preocupación porque están tomando como pantalla de comunicación de mensajes y actos de violencia el mejor lugar que tiene la sociedad, la democracia y el Estado, que es la escuela pública; que es un lugar de protección de las niñas y niños, adolescentes y jóvenes. En este marco estamos preocupados, acompañando mucho a docentes y directivos".

Por su parte, Juan Pablo Casiello, de Amsafé Rosario, planteó que lo ocurrido en la escuela de Empalme Graneros "fue un salto, porque la balearon con el móvil policial en la puerta. La comisaría está a una cuadra, y tenemos datos de que (los autores) llegaron caminando y la policía ni siquiera aportó una persecución, según el dato que tenemos de vecinos". Y preguntó: "¿Para qué está la policía? No creemos que la solución sea el patrullero en la puerta. Hoy en particular esperamos que por lo menos garantice tranquilidad, que estas cosas no pasen, y evidentemente no es así. Esta escuela tiene comedor y también está cerrado", lamentó sobre lo que trae aparejado la situación.

La del martes por la noche fue la segunda vez que la institución es blanco de balas. El primer episodio fue el 8 de abril pasado --en simultáneo con otra escuela, y se dejaron notas para una banda de la zona--. Esta vez dejaron un mensaje dirigido a personal penitenciario, según trascendió. En total, la saga acumula cinco hechos de balaceras contra establecimientos educativos, cometidos desde el 5 de marzo pasado, cuando fue atacada la escuela Isabel La Católica, de Grandoli y Ayolas; en las semanas siguientes se sumaron la José Mármol y la Brigadier López.