Con tradición española

Pablo Mehanna

Un barrio tranquilo. Un boulevard arbolado. Una casona histórica, donde alguna vez vivió el Presidente Victorino de la Plaza, todavía intacta su arquitectura de estilo colonial. Llevaba cerrada varios años y reabrió hace algunos meses, en formato restaurante, bajo el nombre de Calle Fresca.

El fuerte de la carta es el tapeo: tortilla con cebolla y chorizo, que sale en su punto justo ($197); las infaltables gambas al ajillo ($207); las rabas, que se maceran en aceite antes de rebozar y freír ($229); mejillones y vieyras gratinadas ($257); o la quesadilla, una cazuela de provoleta caliente con chorizo candelario ($178) son algunas de las propuestas. Las raciones se pueden combinar a gusto, o elegir alguno de los menús de tapas –de mar, de tierra o combinado– para compartir entre dos (desde $628, con cuatro platillos). Un simple plato de jamón crudo ($216), acompañado con una tostada de pan, oliva y una cerveza española ($89 el porrón de 1906, que ofrecen en variedades rubia, roja y negra) es la mejor prueba de que en recetas sencillas y populares, la calidad de los ingredientes marca la diferencia. 

Los montaditos tienen su propia sección en el menú. Se pueden pedir de camarones salteados, de pesto manchego (tomate y morrón salteados), de aros de cebolla con oliva, pimienta y limón, pero también hay algunas concesiones menores a las modas gastronómicas, como el montadito de ceviche de salmón, o el de hummus (desde $137, se sirven en porciones de tres). Los pinchos de pollo, lomo o langostino, que llegan con papas bravas, son otra buena opción para el picoteo (desde $252).

Para los que prefieran un plato más abundante y menos español, está la sección de pastas, con tagliatellis al huevo ($208) o unos sorrentinos de calabaza con salsa de crema, jengibre y mostaza de Dijón ($198). La última incorporación: el chuletón de Ávila, 600 gramos de bife de costilla acompañados con papas rústicas ($365).  

Con su ambiente clásico y una cocina que apunta a la querida tradición española, Calle Fresca conquista el paladar argentino. 

Calle Fresca queda en Lidoro Quinteros 1297, Núñez. Teléfono: 4780-5354. Horario de atención: lunes a miércoles de 20 a 24; jueves a sábados de 20 a 0.30.  


Tapas cerveceras

Pablo Mehanna

Borrega se suma a las huestes palermitanas que rinden culto a la cerveza artesanal, pero en este caso con el foco puesto en proponer buenas combinaciones de platitos (un modo bien español de servicio), con sabores que van desde Norteamérica hasta Asia. Así, por ejemplo, a los que pidan una Porter o una Stout les sugieren acompañarlas con un tataki de cerdo bañado en salsa agridulce o un pincho de cordero; la acidez de las IPA se lleva bien con la fondue de cuatro quesos, servida en un pan de campo. Para el pollo frito con barbacoa, es buena idea pedir una pinta de Honey, mientras las papas rústicas ameritan el carácter de una Scotish. Todos los platos para picotear rondan entre los $80 y los $90. Las papas fritas están sin dudas entre las más recomendables: primero hervidas con su cáscara y luego fritas a alta temperatura, logran perfecto contraste entre su corteza crocante y el interior tierno. 

Además del picoteo, Borrega tiene otras dos especialidades. Las ribs de cerdo, favoritas a la hora de acompañar la cerveza. La Yankee es su versión clásica, con guarnición de coleslaw y papa asada. Pero también tienen tres versiones propias: la Asiática con salsa de soja, jengibre y aceite de sésamo, que sale con ensalada de repollo, zanahoria y maní; la Criolla, de inspiración local, trae chimi, salsa criolla, papas rústicas y mix de verdes. Las más jugadas son las ribs Milanesa, cubiertas en masa frita, que al romperse deja al descubierto la carne, cocida durante cuatro horas, que se desprende sola del hueso. Todas cuestan $240. 

La otra especialidad son los waffles, con la particularidad que los preparan incorporando puré de batata en la masa. Se sirven con pollo frito con panceta, mermelada de tomate y coleslaw ($160) o con salmón ahumado, queso crema, alcaparras y coleslaw ($180). 

Para beber, doce canillas de cerveza tirada, con Don Santiago de Ortúzar como marca de cabecera, pero siempre rotando entre estilos y marcas. Todos los días, hasta las 21, se puede beber una pinta por $50, buena excusa para probar también algunas de sus tapas.

Borrega Tasquita queda en Fitz Roy 2074. Teléfono: 2389-9790. Horario de atención: lunes a miércoles de 10 a 1, jueves a sábados de 20 a 2.  


El privilegio de la esquina 

Pablo Mehanna

el avance de la construcción, con sus edificios clonados que reemplazan las casas bajas de cada barrio, no es un problema que involucre en primera instancia a la gastronomía. Pero, a veces, como efecto colateral, sucede que un nuevo proyecto gastronómico salva una casa en peligro de desaparición. Eso fue lo que ocurrió con Eddie, en pleno Caballito. El lugar en cuestión es parte de una hermosa esquina, remodelada con amor y buen gusto, mezclando la estructura original con toques modernos. En la planta baja hay un salón mediano y más clásico (que se conecta además con un local donde este mes prometen inaugurar una heladería artesanal), la planta alta es más relajada, con mezcla de mesas altas y bajas –fabricadas con la pinotea y otras maderas recuperadas durante la obra–, ventanas con vitreaux y una gran barra que cobra vida por la noche. En este sector se arman ciclos musicales, como los jueves con Djs invitados y los sábados de vinilos. 

Eddie está abierto desde el desayuno. Pero al mediodía y a la noche, uno de los fuertes es el picoteo: berenjena en escabeche ($65), alitas de pollo con barbacoa o teriyaki ($90), fish & chips ($110) son algunas de las posibilidades. Las papas Eddie salen con diferentes salsas a elección: alioli de limón, romesco, crema de choclo y alcaparras, criolla y palta ($70). La carta también incluye pizzas individuales y tablas de fiambres y quesos, que se acompañan con conservas de vegetales y panes caseros (desde $225), así como tablas de degustación con variedad de los platos de picoteo (desde $260). Para beber, ideal una pinta de cerveza artesanal Berlina tirada, una de las mejores del país. Las hamburguesas (seis variedades, desde la veggie con medallón de remolacha hasta la de carnes de caza, a partir de $95) son el hit entre los habitués, y se pueden pedir con pan apto para celíacos. La carta termina con una decena de platos principales, recetas clásicas y amigables para un público barrial, pero con una vuelta de tuerca. Un lugar apto todo público, en una esquina privilegiada.

Eddie Bistró queda en Honorio Pueyrredón 499. Teléfono: 2108-9140. Horario de atención: lunes a jueves  de 9 a 1, viernes y sábados de 9 a 4.