El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, vino ayer a Rosario para apoyar la campaña de Cambiemos y, al ser consultado sobre el reclamo santafesino a Nación por la deuda histórica de coparticipación mal detraída, insistió con una respuesta que el Ejecutivo provincial ya rechazó: pagar con obras. "Estamos trabajando en una propuesta que involucra obras. Hemos demostrado que estamos de acuerdo con lo que plantea la Justicia. Nos vamos a poner de acuerdo sentándonos alrededor de una mesa. Ojalá podamos ir más rápido, pero heredamos un país quebrado", se excusó uno de los hombres fuertes en el gabinete de Mauricio Macri en alusión al fallo de la Corte Suprema de 2015 que declaró inconstitucional el descuento del 15 por ciento que Nación le hacía a Santa Fe desde la firma del pacto fiscal en 1992. El reclamo de la Casa Gris redondea 50.000 millones de pesos.
En la administración Lifschitz rechazan la propuesta de cobrarse con obra pública en la que unos y otros deberían compartir la foto del corte de cintas. Ayer Frigerio no dejó que le arruinaran la visita proselitista: "No creemos que éste sea el mejor escenario para discutir (este reclamo), no hay que convertirlo en una discusión electoral".