El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, afirmó que el lunes no hubo represión en su provincia. En todo caso dijo que la policía evitó que se viole la ley. Extraña argumentación porque para el mandatario violar la ley fue intentar hacer un festival contra la presencia del presidente Javier Milei. En ese contexto hubo cuatro detenidos que ya recuperaron su libertad. Lo que ahora también se sabe es que intentaron impedir un acto organizado por el exdiputado José Vitar y que contó con la presencia del excanciller Jorge Taiana y el senador Oscar Parrilli. La policía intentó desalojarlos de la plaza Alberdi. No lo consiguieron, aunque sí habían logrado que les suspendieran el uso de un salón de un gremio que tenían acordado. 

"Resulta verdaderamente oprobioso que un gobierno que llegó con el voto peronista y se dice tal haya dedicado tanto esfuerzo al objetivo de acallar las voces críticas al extorsivo pacto (de Mayo)", afirmó Vitar. El exdiputado nacional aseguró a este diario que hubo presiones del gobierno para que la Fotia, el histórico gremio de los obreros azucareros, desistiera de abrirles el salón que ya habían acordado usar. 

La intensión era lanzar el Centro Argentino para la Defensa Nacional y la Soberanía junto a Taiana y Parrilli. Según Vitar una vez que perdieron el salón de la Fotia, buscaron otras posibilidades pero no tuvieron suerte. La última alternativa fue ir a una plaza y se dirigieron a la plaza Alberdi, que estaba fuera del área de exclusión que había determinado el gobierno de Jaldo. Cuando estaba por comenzar, apareció la policía. 

Cuatro fueron los intentos de desalojarlos, pero se contenían por la cantidad de personas y tal vez, como reconoció Vitar, por la presencia de Taiana y Parrilli. Pero el último intento fue el más duro. Enojados y con amenazas de sacarlos a los empujones los efectivos se acercaron mucho a la mesa donde iban a hablar los invitados especiales. "Van a tener que reprimir", les dijo Vitar y otros más que se arremolinaron para evitar el avance policial. Al final, mientras los organizadores les decían que una vez que hablen se iban, los policías hicieron consultas a las autoridades y terminaron por desistir de la violencia. El grupo de efectivos se quedó mirando a la espera de que se cumpla la promesa de los organizadores y terminaron engrosando la cantidad de participantes.

Cuando se fueron, cerca de allí estaba un grupo de diputados de La Libertad Avanza. Estaban esperando para dejar una ofrenda floral en la estatua de Alberdi. Lo hicieron una vez que se retiró la gente que estuvo escuchando a Parrilli y Taiana.