Es hora de pasar a la acción. Eso opinan los represores que están presos en la Unidad 34 de Campo de Mayo, entre los que se cuenta al cura Christian Von Wernich y Juan Daniel Amelong, el criminal de lesa humanidad a quien Victoria Villarruel retrató como una víctima. Los detenidos por secuestrar, torturar y desaparecer conformaron un grupo que se llama “Los Muertos Vivos”, que hace lobby por su libertad y tiene presencia en redes sociales. En las últimas horas, los genocidas enviaron una carta a militares e integrantes de las fuerzas de seguridad en actividad para que en septiembre se haga un gran acto en esa guarnición militar que sirva como un mensaje para la sociedad, los medios y el Poder Judicial. Su activación coincide con la visita que hicieron seis diputados oficialistas al penal de Ezeiza, donde está alojado el resto de los detenidos por crímenes cometidos durant