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En los barrios, el índice de pobreza no es ninguna novedad

El drama social en primera persona

“Desde que asumió Milei la fila es más larga, pero la cantidad de alimentos que recibimos es cada vez menor", cuenta Lorena, que organiza un comedor popular en la Zavaleta. María, que trabaja en un merendero de Longchamps, se lamenta por la falta de empleo. "Están cerrando muchas fábricas", relata. "A veces no nos alcanza la plata ni para comprar un kilo de azúcar”, dice Claudia, desde Resistencia, Chaco. 

 “Nos han cortado los alimentos y nos han dejado sin poder ayudar al que más necesita”, dijo a este diario María, trabajadora de un comedor en el Conurbano bonaerense.
 “Nos han cortado los alimentos y nos han dejado sin poder ayudar al que más necesita”, dijo a este diario María, trabajadora de un comedor en el Conurbano bonaerense. (RODOLFO PEZZONI/DYN)

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