Inflación, pobreza y bajos salarios son los principales problemas de los argentinos. La mayoría cree que su situación y la del país empeoró en el último año. La paciencia social está en los últimos estertores de cara a un diciembre probablemente agitado. Las provincias luchan por un federalismo de un país presidencial de manera unitaria, que somete a las provincias con las coparticipaciones, haciéndolas rehenes de estas.

Para ejemplo sirve nuestra provincia donde el gobernador Pullaro dijo que "Santa Fe aporta tres veces más al Estado nacional de lo que recibe”. “En la vecina provincia de Córdoba para agosto de coparticipación perdió $267.000 millones en siete meses. Unitarios en la lucha por el federalismo en un país unitario que se autodenomina federal. Mientras no se modifique el incuestionable régimen de reparto fiscal (del cual ni se habla) será muy difícil despertar la riqueza dormida del octavo país más grande (en superficie) del planeta.

Es notorio la falta de transferencias de Coparticipación Federal por parte del gobierno de Javier Milei. Imaginemos qué sucedería si Formosa pudiera cobrar un IVA diferente al que cobra la ciudad de Buenos Aires, tal como el sales tax (impuesto a las venta), bajo que pudo cobrar el estado de Nevada en EEUU para competir con los estados más consolidados, tradicionales y caros. El contrato social está en terapia intensiva y la paciencia social al límite, la confusión e inestabilidad se instalaron, rompieron la confianza, la grieta ya es un detalle menor.

Debe existir en la vulnerabilidad de lo que queda en el sprint de estos dos meses y medio restantes a diciembre una tarea que el Estado debe garantizar para dar un entorno de competitividad a las empresas para su desarrollo, y ocuparse de que los sectores más con menos capacidad de producción puedan obtener la formación y las aptitudes para el trabajo, manteniendo las fuentes laborales. Quedan pocos meses para poder hacer realidad el cambio, hay que pasar de ser espectador y sufridor a protagonista de la modernización, el progreso, la justicia social en Argentina, depende de todos y al momento de elegir, hacerlo con memoria y responsabilidad, recordando que mismos métodos, mismos resultados. Quienes son parte del problema, difícil puedan ser parte de la solución, en corto, mediano y largo plazo.

El país necesita una ley de coparticipación, que promueva la igualdad de oportunidades entre todos los argentinos y también estimule su propio esfuerzo movilizando equitativamente su capacidad tributaria. Esta ley convenio entre la Nación y las Provincias, es el mandato constitucional que aún está incumplido y que hoy es el reclamo de las provincias que aspiran a un país regionalmente equilibrado. Para crecer tenemos la obligación de trabajar todos juntos y para toda la extensión del territorio argentino, respetando a todas las provincias por igual y cumpliendo de manera justa con las mismas. Argentina es una sola.

Presidente del Foro para la Integración y Desarrollo Regional (FIDR)