El delantero de Gimnasia La Plata, Alan Sosa, fue liberado durante la tarde de este martes, luego de permanecer unas horas detenido tras ser denunciado por su pareja por impedirle salir de su casa como consecuencia de una discusión conyugal.
Tras la indagatoria y el nulo pedido de la fiscal Eugenia di Lorenzo por mantenerlo detenido, el futbolista del "Lobo" fue liberado pero seguirá imputado y con restricción de contacto con Sofía Lujan Szepietowski. La mujer, de 24 años, denunció a Sosa luego de que éste le quitase las llaves del portón eléctrico para impedirle salir de su casa, ubicada en la calle 505 entre 17 y 18.
Además, según consta en la denuncia, el delantero le profirió palabras denigrantes, despectivas y amenazantes hacia su persona. El incidente quedó caratulado como "privación ilegal de la libertad y coacción agravada por vínculo familiar".
Flavio Gliemmo, el abogado defensor del jugador, habló ante la prensa y dijo que Sosa "va a aclarar todo". "Entiendo que no cometió ningún delito. Fue una discusión de pareja. Creo que va a ser sobreseido o absuelto. Hay cosas que vi en redes que no constan en la causa”, agregó el letrado.
Violencia, insultos y amenazas
La relación entre el futbolista y Szepietowski comenzó a principios de 2024, cuando Sosa, por aquel entonces, jugaba en Aldosivi. El buen rendimiento futbolístico del delantero, que jugó 33 partidos en la temporada, marcó cuatro goles y fue muy importante en el ascenso del Tiburón marplatense, hizo que Gimnasia, su club de origen, lo requiriera para esta temporada.
Así, la pareja se mudó primero a Berazategui y luego se instalaron en un departamento de la calle 505 de La Plata. Pero la relación, que según contó la víctima comenzó a deteriorarse hace un tiempo, terminó de la peor manera.
Ante la Justicia, Sofía narró que la situación comenzó a desmadrarse cuando él empezó a objetarle la forma de vestirse, afirmando que no la dejaba usar ropa ajustada al grito de que "parecía una cualquiera". Asimismo, la joven contó que Sosa ejercía violencia verbal sobre su persona en forma constante y delante de su hija, y que le revisaba el teléfono y la seguía constantemente.
También agregó que, después de cada situación violenta, él pedía perdón y decía que iba a cambiar, por lo cual ella no tomaba la actitud de dejarlo definitivamente. Hasta que en los últimos días se precipitaron los hechos.
Según consta en su declaración, el viernes pasado, antes del viaje del "Lobo" a Tucumán para jugar contra Atlético por la sexta fecha de la Copa de la Liga, tuvieron una discusión y él pasó de los gritos a los zamarreos violentos. Y, en un momento dado, siempre según la declaración, cuando ella quiso salir él la tiró violentamente sobre la cama con la intención de mantener relaciones sexuales y fue en ese momento en que ella decidió que la relación no daba para más, se lo comunicó y él le contestó: "Si te vas, va a ser peor", por lo que ella decidió quedarse.
Pero que al regreso del partido contra Atlético Tucumán, en el que Sosa fue titular, ella le avisó que se iba para siempre y él, después de decirle que si lo dejaba se mataba porque no podía vivir sin ella, cuando vio que la decisión era inconmovible, no la dejó salir de la casa, le sacó el control remoto del garage para que no pudiera huir en su auto, y estuvo dos horas privada de su libertad hasta que logró llamar al 911 y una patrulla fuera a rescatarla.