La conjura cívico-militar que planificó el golpe de Estado en Brasil el 8 de enero de 2023, queda cada día más expuesta por una abrumadora cantidad de pruebas. Esta vez se trata de nuevos audios y videos que se enviaron entre sí los complotados que seguían a Jair Bolsonaro. Están contenidos en 1.214 informes elaborados por la Policía Federal que procesó unos 255 millones de mensajes de los ultraderechistas extraídos de celulares y computadoras. Lo hizo con un programa de computación que podría ser igual o más sofisticado que el software utilizado por el gobierno del expresidente para perseguir opositores. El político de extrema derecha bebe hoy de su propia medicina por delitos que podríLula da Silva