El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, destituyó a la ministra de Salud, Nísia Trindade, quien estaba en el cargo desde el inicio de su Gobierno, el 1 de enero de 2023.

La decisión, anunciada en una nota oficial, era esperada hace ya algunas semanas y supone el primer paso de una reforma ministerial que, según fuentes oficiales, el líder progresista ha decidido poner en marcha frente a una fuerte caída de su popularidad, que una reciente encuesta situó en un escaso 24%.

Lula agradeció "el trabajo y la dedicación" de Trindade al frente de la cartera
y nombró como su sustituto a Alexandre Padilha, quien hasta ahora ejercía como ministro de Relaciones Institucionales y que asumirá su nuevo cargo el próximo 6 de marzo.

Hasta asumir el Ministerio de Salud, Trindade desarrolló una reconocida carrera científica y académica que la llevó a presidir la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz), el mayor centro de referencia en ciencia y tecnología sanitaria de América Latina.

Su papel al frente de esa entidad científica fue relevante sobre todo durante la pandemia de covid, un período en el que la Fiocruz fue uno de los nichos de resistencia al negacionismo del Gobierno que presidía el ultraderechista Jair Bolsonaro.

Sin embargo, en el Gobierno le faltó cintura política, algo que el propio Lula llegó a recriminarle públicamente, presionado por algunas de las fuerzas de su amplia coalición de Gobierno y en especial por el Partido de los Trabajadores (PT), fundado y dirigido por el actual mandatario.

De hecho, será sustituida por Padilha, dirigente del PT que ya fue titular de Salud entre 2011 y 2014, durante el Gobierno de Dilma Rousseff, y es un hombre de la mayor confianza de Lula, que en el actual mandato lo puso a cargo del Ministerio de Relaciones Institucionales.

Gleisi Hoffmann podría entrar al gabinete

Aunque aún no se ha confirmado, se asegura que la vacante dejada por Padilha en ese despacho clave para la relación del Gobierno con el Parlamento será ocupada por Gleisi Hoffmann, una combativa diputada y desde 2017 presidenta del PT, que renovará sus autoridades este mismo año.

Padilha y Trindade participaron este mismo martes junto a Lula en un acto en el que la ahora exministra presentó el que puede ser uno de los mayores legados de su paso por el Gobierno: la primera vacuna puramente brasileña contra el dengue.

De dosis única y con eficacia comprobada contra los cuatro tipos de dengue, será producida por el Instituto Butantan, laboratorio de referencia en Brasil, junto con la empresa china WuXi Biologics, con una inversión inicial calculada en 1.260 millones de reales (221 millones de dólares).