Con más furia que brillantez pero con el orgullo de un corazón herido, Luka Doncic se vengó de los Dallas Mavericks en la victoria por 107-99 de Los Angeles Lakers tras un partido vibrante y explosivo en el que LeBron James fue un huracán en el desenlace. El astro esloveno consiguió un triple doble y se convirtió en el tercer jugador en la historia que consigue esa marca al menos una vez ante todos los equipos de la NBA

Doncic se medía por primera vez a su antiguo equipo, aquel que hace 24 días lo traicionó abriéndole la puerta en uno de los traspasos más impactantes de la historia de la NBA, y registró su primer triple-doble con los Lakers pese a lidiar toda la noche con una doble marca, para terminar con 19 puntos, 15 rebotes, 12 asistencias, tres robos y dos tapones. "Había muchas emociones y estaba como dormido, pero ni siquiera podía explicarlo. Era un juego diferente", explicó Doncic tras el encuentro. Con el triple doble ante Dallas, el esloveno llegó a 81 y logró uno al menos ante todos los equipos de la Liga, logro que ahora comparte con LeBron James y Russell Westbrook.

Uno de los que sufrió el ajuste de cuentas de Doncic fue Nico Harrison, mánager general de los Mavericks, que estuvo presente en Los Angeles y vio la caída del equipo. Harrison fue una de las personas clave en esa operación para que Doncic, de 25 años, acabara en los Lakers tras seis campañas y media espectaculares en los Mavericks en las que fue cinco veces All-Star, cinco veces elegido para el mejor quinteto de la liga y el líder del conjunto que en 2024 llegó a las Finales.

Anthony Davis, que cambió Los Ángeles por Dallas en este traspaso, regresó a la ciudad californiana vestido de civil porque sigue lesionado. El pívot recibió un tributo por parte de la franquicia con la que fue campeón en 2020.