A una semana del 5° Festival Internacional de Cine Cannábico 2025, realizado en Buenos Aires, y en el día de la marcha por la defensa del cannabis terapéutico —que tendrá lugar hoy a las 15 h, desde el Ministerio de Salud hasta la Casa Rosada—, rescatamos el documental de Dewey A. Ortiz Jr., que pone en primer plano la disputa política por la legalización del cannabis y las desigualdades raciales que sostienen el negocio de la criminalización.
En Washington D.C., la marihuana es legal, pero no del todo. Aunque en 2014 más del 70 % de los votantes aprobaron su legalización, el Congreso estadounidense bloqueó su implementación plena, dando lugar a un mercado semiirregular que mantiene a la comunidad afroestadounidense bajo la amenaza constante de criminalización. Higher Power, el documental de Dewey A. Ortiz Jr., se adentra en este callejón sin salida, donde la autonomía política de la capital estadounidense choca con las lógicas racistas de control y exclusión.
Ortiz Jr. no se queda en la superficie. Su cámara sigue de cerca a activistas, comerciantes y consumidores que enfrentan una regulación diseñada, en la práctica, como un candado que impide un acceso equitativo a los beneficios económicos del cannabis legal. A través de imágenes de archivo, testimonios en primera persona y un pulso narrativo ágil, la película traza la historia de una prohibición que, lejos de desaparecer, ha mutado en una nueva forma de desigualdad.
Pero la resistencia sigue en pie. Higher Power es también el retrato de una comunidad que se rehúsa a rendirse. El hip-hop y el arte callejero emergen en pantalla como expresiones de una cultura que persiste a pesar de la violencia estatal.
Presentada en la 5° edición del Festival Internacional de Cine Cannábico, Buenos Aires 2025, la película fue proyectada en la Alianza Francesa de la Ciudad de Buenos Aires el pasado viernes 21 de febrero. Las marcas de la persecución racial y las políticas de control trascienden fronteras, y es imposible no encontrar ecos en la actualidad argentina. Recientemente, la ministra de Seguridad anunció su intención de derogar la Ley 27.350, impulsando un retorno al prohibicionismo absoluto.
La política penal como respuesta al consumo y la tenencia de cannabis ha sido una constante en la historia argentina. La ley y sus dos reglamentaciones —la 738 de 2017 y la 883 de 2020, que creó el Registro de Productores de Cannabis (REPROCANN)— marcaron un punto de inflexión. Las organizaciones de la sociedad civil, que llevan años luchando por el acceso al cannabis medicinal, destacan la importancia de estos avances logrados.
A su vez, en los barrios populares, la tenencia de drogas sigue siendo una excusa recurrente para la detención basada en el perfilamiento racial y las requisas arbitrarias por parte de las fuerzas de seguridad. El retroceso que propone el gobierno actual no solo no combate el narcotráfico, sino que agrava un problema ya existente.
Como respuesta, diversas organizaciones de todo el país propusieron la realización de la marcha de hoy, desde el Ministerio de Salud hasta la Casa de Gobierno, en defensa de los avances normativos conquistados. La concentración tendrá lugar a las 15 h y pretende ser una muestra de fuerza organizativa ante la declaración de intenciones de la Casa Rosada.
En este contexto, Higher Power invita a pensar en clave argentina. No es solo un documental sobre la marihuana; es una historia sobre quién tiene el poder de decidir, quién se queda con los beneficios y quién sigue en la mira de un sistema que cambia de forma, pero no de lógica.