Familiares y amigos de Ezequiel Altamira realizaron una marcha a la fiscalía de Ituzaingó por los cuatro meses que se cumplen del homicidio del adolescente de 16 años a la salida de un boliche.

Los seres queridos de la víctima se movilizaron a la sede de las Fiscalías y Defensorías Descentralizadas de Ituzaingó y cortaron el tránsito en la Avenida Brandsen y Castelar para que las autoridades atiendan sus reclamos.

En ese marco, la madre de Ezequiel, Paola Eiroa, reveló que la causa que investiga el "homicidio en ocasión de robo" de su hijo y la denuncia contra las autoridades municipales y el personal del local bailable ahora se tramitan en el Departamento Judicial de Morón.

"No estábamos informados de nada. Nos hicieron pasar al papá y a mí y nos dijeron que las causas están en Morón. Tenemos que seguir esperando. Es como que el caso civil y el penal entra todo en una misma causa", afirmó.

Eiroa sostuvo que la Fiscalía de Ituzaingó se declara "incompetente", pero no lo informa. Con respecto a los acusados por el homicidio, la mujer sostuvo que continúan "guardados por el término de 180 días".

Además, la mujer indicó que este fin de semana "va a empapelar todo Ituzaingó" con fotos de Ezequiel, mientras que se dirigirá este sábado 1° de marzo a Congreso donde el presidente Javier Milei dará inicio al período de Sesiones Ordinarias para visibilizar el reclamo de justicia.

El caso

El 26 de octubre, Ezequiel Altamira esperaba junto a unos amigos un auto que pidió en una aplicación de viajes para volver a su casa luego de concurrir al boliche Club Leloir en Ituzaingó.

En ese momento, los adolescentes fueron abordados por una patota que, sin mediar palabras, los atacó y le robó las pertenencías a Altamira, después de propinarle varios golpes.

Aunque la víctima logró recuperar la conciencia, los enfermeros del local bailable le recomendaron que vaya a una guardia médica, pero, como estaba "estable", se fue a dormir con sus amigos.

El escenario cambió rotundamente cuando horas después, los amigos intentaron despertar a Ezequiel y constataron que ya no tenía signos vitales.

De acuerdo con la hipótesis del fiscal Guillermo Rodríguez Rey, de Responsabilidad Penal Juvenil número uno de Morón, un menor de 14 años habría sido el que golpeó a Ezequiel en la sien izquierda con una manopla, que le provocó una grave fractura y finalmente la muerte.

La carátula del caso es "homicidio en ocasión de robo", un delito que prevé una pena de 10 a 25 años de prisión, según el artículo 165 del Código Penal, aunque el presunto autor de la golpiza no iría a la cárcel dado que es inimputable por ser menor de edad.