Tras el faltazo de la semana pasada, el ministro de seguridad porteño Waldo Wolff se presentó este miércoles en la Legislatura y volvió a responsabilizar a Patricia Bullrich por la sobrepoblación en las comisarías y alcaidías porteñas y la seguidilla de fugas. Wolff sostuvo que "legalmente los presos son del Servicio Penitenciario Federal (SPF)", acusó a la ministra de "faltar a la verdad" y hasta advirtió que, de mantenerse la situación así, las fugas pueden seguir. La oposición señaló que los detenidos están en "condiciones de hacinamiento" y que los porteños quedaron "en medio de una interna política que los tiene de rehenes". 

La reunión de la comisión de seguridad comenzó en el Salón Montevideo pasadas las 14, ocho días después de la cita original. El ministro estaba convocado para el martes pasado, pero por la fuga de seis presos decidió ausentarse a la reunión y postergarla para este miércoles, lo que motivó incluso un pedido de renuncia por parte de Unión por la Patria (UxP). Ahora, Wolff repitió en la comisión el discurso que ya venía desplegando públicamente: que la responsabilidad por la sobrepoblación carcelaria es exclusiva de Nación, que no se lleva al SPF a los presos con causas de la Justicia nacional y federal. El Gobierno porteño asegura que el 95 por ciento de los detenidos en comisarías y alcaidías están en esa situación.  

"Legalmente son del SPF. No lo digo yo, lo dice la ley y 16 jueces de todas las instancias, que dicen que en la Ciudad no tenemos presos sino detenidos. Nuestra responsabilidad es detener gente y en 48 horas se los tiene que llevar el SPF, que no se los lleva desde 2021", aseguró el ministro, que agregó que desde ese año a 2025 los detenidos en 109 lugares de alojamiento "pasaron de 448 a más de 2500". La referencia a los "16 jueces" tiene que ver con el proceso judicial que el GCBA comenzó en 2021 cuando Nación dejó de recibir a los presos en el SPF, y que derivó en los diversos fallos mencionados por Wolff. 

En torno a ese punto se produjo el primer cruce directo entre el ministro y el legislador Juan Pablo Arenaza --que responde a Bullrich y que a fines de enero pegó el salto del PRO a La Libertad Avanza--, cuando el diputado interrumpió a Wolff mientras se disponía a hablar sobre esa presentación judicial. "Esto lo hicimos juntos en 2020 cuando Larreta era jefe de Gobierno y Bullrich la presidenta del partido. El fallo tiene 16 instancias, dice que se los tienen que llevar y ya no hay más instancias, por lo que hay una decisión política de desconocerlo por parte de la misma gente que hace dos años estaba con nosotros", le espetó el funcionario y agregó que "la ministra falta a la verdad y está perjudicando a los porteños". Arenaza respondió, después, que Wolff  "tiene que hacerse cargo de su responsabilidad, nunca vi a un gobernador de otra provincia quejándose con Nación porque se le fugó un preso".

La jornada había comenzado con la intervención de la legisladora de UxP Claudia Neira, quien mostró fotos de la situación en la que están alojados los detenidos en las comisarías y alcaidías. Las imágenes mostraban a las personas privadas de su libertad durmiendo amontonadas y tiradas en los pisos de calabozos u otros espacios no preparados para la detención: "La Ciudad tiene a detenidos y detenidas en condiciones de hacinamiento", advirtió Neira. 

Llamativamente, Wolff no esquivó la acusación sino que agarró las fotos, las mostró a cámara y aseveró: "Coincido en que no sólo es inhumano sino también poco inteligente porque no hay manera de que esa gente no quiera salir escapándose, ni en El secreto de sus ojos están así", dijo, e incluso esbozó una especie de advertencia: "Tenemos, por ejemplo, un condenado por cadena perpetua por homicidio durmiendo en una habitación a una puerta de la calle. Cuando se escape va a ir a matar a uno de sus familiares".

Al tomar la palabra, el diputado Matías Barroetaveña (UxP) calificó como "una locura" decir "que se van a seguir escapando los presos o que los familiares tengan miedo porque se van a escapar". "Tienen el control absoluto de la ciudad, tienen la plata y vienen acá a hacerse la víctima y a decir que esto va a seguir igual. Es obvio que del gobierno nacional no se puede esperar nada, pero qué vamos a hacer, ¿seguir diciéndoles a los vecinos que no se puede hacer nada?", sostuvo y advirtió que "hay una interna política que tiene de rehenes a los porteños y porteñas". 

Según pudo saber Página 12, por detrás del ruido de los micrófonos las dos jurisdicciones trabajan desde el año pasado en el traspaso de los presos, en el marco de un habeas corpus judicial. Desde Ciudad aseguran que primero se fijó la cifra de 90 traspasos por semana. Agregan que al principio Nación no terminaba de cumplir, que luego sí, y que al final, hacia fines de enero y de un día para el otro, Bullrich bajó ese número a 60. El viernes pasado, en tanto, el juez Norberto Circo emitió otro fallo que ordena a Nación hacerse cargo de los alrededor de 400 presos con condena que hay en la ciudad. 

En paralelo se lleva otra negociación por el traspaso del servicio penitenciario, que el año pasado incluyó la firma de un acta para iniciar las conversaciones. Sobre esto, Wolff dijo este miércoles que "estamos dispuestos a empezar un camino para la transferencia del servicio penitenciario y firmamos el acta acuerdo para comenzar, saber qué y cómo nos lo iban a transferir, pero en el medio dejaron de traspasar los presos". "Hoy está detenido el diálogo", agregó. Para concretarse el traspaso también debería aprobarse una ley de creación de un servicio penitenciario local. 

Mientras tanto, El GCBA no tiene ninguna intención de desacelerar las detenciones y así lo dejó claro Wolff, que expresó con orgullo que "en 2024 tuvimos un 35 por ciento más de detenidos que el año anterior". A esto se le suma que en poco tiempo comenzará a aplicarse la ley de reiterancia, que no hará más que seguir aumentando el número de personas privadas de su libertad. Sobre esto advirtió el diputado del FIT, Gabriel Solano, quien calificó como "demagogia punitivista" al "acuerdo de que hay que meter más gente en cana". 

Para los próximos días se esperan más novedades judiciales, aunque nada parece torcer el brazo de Bullrich, que ya avisó que no va a aceptar lo que califica como un acto de "coerción" y pidió a Ciudad que "se hagan cargo de sus responsabilidades".