Un equipo de investigadores germano-italiano ha hallado un insólito material orgánico vitrificado en el cráneo de un varón adulto joven, sepultado por la erupción del Vesubio del año 79 después de Cristo (d.C.) y hallado tendido en su lecho en el Parque Arqueológico de Herculano, en Nápoles.
Los investigadores describen este jueves en la revista Scientific Reports el singular proceso por el que se formaron estos fragmentos de vidrio orgánico oscuro dentro del cerebro y de la médula espinal.
Los análisis del material encontrado en el cráneo (con microscopía electrónica, espectrometría Raman y experimentos de calor con los fragmentos hallados) indicarían que la vitrificación se produjo a través de un singular proceso que comenzó cuando el individuo fue alcanzado por una nube de ceniza sobrecalentada que luego se disipó rápidamente.
Al quedar atrapado por esa nube de ceniza, la temperatura corporal le subió rápidamente, seguramente por encima de los 510 grados centígrados, y, después, se volvió a enfriar rápidamente tan pronto se disipó el fenómeno
Los investigadores creen que los huesos del cráneo y la columna vertebral del individuo protegieron el cerebro de la descomposición térmica completa, permitiendo la formación de esos singulares fragmentos de vidrio orgánico.
“Nuestra hipótesis es que en el año 79 d.C., tras las primeras horas de erupción del Vesubio comenzaron los primeros flujos de cenizas, que destruyeron Herculano progresivamente. El primero de ellos solo alcanzó la ciudad en forma de nube de ceniza diluida pero muy caliente, muy por encima de los 510 grados centígrados”, señala uno de los autores, el vulcanólogo Guido Giordano, de la Universidad Roma III.
“Esa primera nube dejó unos centímetros de ceniza muy fina en el suelo. El impacto térmico fue terrible y mortal, aunque lo suficientemente breve como para dejar --al menos en el caso de este hallazgo-- restos cerebrales aún intactos”, agrega.
El proceso de creación del vidrio
En la naturaleza, el vidrio rara vez se crea de forma natural debido a las condiciones específicas necesarias para su formación. Para que una sustancia se convierta en vidrio, su forma líquida debe enfriarse lo bastante rápido como para no cristalizar al solidificarse.
Es extremadamente difícil que se forme un vidrio orgánico, ya que las temperaturas ambiente rara vez son lo suficientemente bajas como para que el agua --un componente clave de la materia orgánica-- se solidifique.
El único vidrio sospechoso de ser orgánico es este identificado en 2020 en un cuerpo encontrado en Herculano (Italia), pero hasta ahora no estaba claro cómo se formó.
“Un material cerebral y medular como este, vitrificado, no solo no se ha encontrado nunca en ninguno de los cientos de esqueletos de víctimas de la erupción del Vesubio del año 79 d.C., sino que es el único ejemplo conocido de este tipo en el mundo”, apunta otro de los investigadores, Pier Paolo Petrone.
Es probable que "las condiciones especiales que se dieron al principio de la erupción en el lugar del hallazgo, así como la protección de los huesos del cráneo y la columna vertebral del individuo, crearan los requisitos para que el cerebro y la médula ósea sobrevivieran al impacto térmico, permitiendo la formación de este vidrio orgánico único", añade Petrone.
Este descubrimiento es muy relevante, indican los autores, no solo para la reconstrucción histórica y vulcanológica, sino también a efectos de protección civil, ya que habla del peligro de las nubes de cenizas volcánicas, que pueden ser letales por sus elevadísimas temperaturas.
"Este conocimiento puede traducirse en medidas eficaces de prevención y mitigación", concluyen los autores