Los préstamos personales en pesos, que otorgan las entidades financieras, se triplicaron en 2024 y registraron un crecimiento interanual del 204 por ciento en enero: pasaron de 2.01 billones de pesos a 10.7 billones de pesos, según datos del Banco Central. El alza en la demanda de estos instrumentos financieros está asociada a la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, a la estabilidad del Índice de Precios al Consumidor, que difunde el Indec, y a la baja de las tasas.
El último año, -con la reducción de la tasa de interés que pasó de superar el 100 por ciento cuando asumió Javier Milei en diciembre 2023 al 33,63 por ciento en la actualidad, y los problemas que atravesaron las familias para enfrentar gastos- los préstamos personales tomaron impulso, aunque la demanda de todo tipo de créditos se mantuvo al alza.
En 2024, el dinero destinado a préstamos personales creció de en 2.01 billones de pesos a 10.7 billones de pesos. Fuentes oficiales aseguran que "las tasas podrían bajar aún más porque tenemos domada la inflación" para incentivar expectativas de inversión.
"El acceso al financiamiento es un motor importantísimo para la inversión y el consumo, dos pilares esenciales para sostener el crecimiento económico. Además, esta dinámica refuerza un círculo virtuoso: a medida que los actores económicos perciben estabilidad, se incrementan los depósitos, las inversiones y las oportunidades de crecimiento", opinó Julián Sanclemente, CEO y cofundador de Alprestamo.
De acuerdo con el reporte del BCRA, los otros préstamos que registraron crecimientos importantes en el mismo período fueron: los hipotecarios +84,9 por ciento, los prendarios +95,1 por ciento y los del rubro "otros" + 105,7 por ciento. Dentro del último ítem, que abarca varios conceptos, una de las posibilidades es que las personas se estén endeudando para afrontar gastos corrientes porque "no les alcanza el dinero" debido al incremento del costo de vida.
"Si bien están creciendo los préstamos personales, también están creciendo los hipotecarios, los destinados a bienes durables como autos o motos y dentro de los personales, los que se toman para diferentes necesidades de consumo", afirmó Damián Di Pace, economista y director de la consultora Focus Market.
El especialista aseguró además que "el boom de los préstamos personales está directamente asociado a la baja de las tasas de interés". Y en ese sentido consideró que "el recorte de la tasa de política monetaria no es un incentivo como para que los bancos se queden en letras. Entonces, parte de esas letras pasan a encajes y lo prestan al sector privado".
Por su parte, el volumen de dinero otorgado por préstamos al sector privado no financiero se duplicó en el último año: tuvieron un aumento interanual, en términos nominales, del 246,7 por ciento -98,7 teniendo en cuenta la inflación- y pasaron de 15.6 billones de pesos a 54.2 billones de pesos.
El sector empresario, según el índice de confianza que difunde Vistage, se encuentra optimista en relación a este tipo de instrumentos financieros. El último estimador alcanzó 113 puntos en el tercer trimestre de 2024 y marcó su nivel más alto en cuatro años, con un 80 por ciento de los encuestados que proyectan mejoras en la economía para 2025.
En cuanto a los bancos, el director de Focus Market adelantó que "están encontrando un buen nivel de rendimiento en los préstamos personales" y que a lo largo del año "van a haber más recortes y bajas de tasas para el financiamiento para estos fines".
Durante diciembre de 2024, el informe del BCRA, detalla que los créditos hipotecarios lideraron el crecimiento del financiamiento, con un aumento mensual del 16,1 por ciento a precios constantes y que acumulan un crecimiento anual del 36 por ciento en términos reales. En 2023, este mismo instrumento había sufrido una caída del 52 por ciento.