Muchos hinchas de Botafogo están que arden con el dueño del club, el estadounidense John Textor, luego del baile sufrido ante Racing en la Recopa Sudamericana (4-0 global) y por varios desmanejos que se dieron este receso. Incluso se vieron banderas contra el empresario en pleno partido, aunque al magnate no pareció importarle demasiado: "No soy el presidente de un club social, no necesito presentarme a una reelección".
Y en tiempos de tanta apología pro SAD, razón no le falta a quien compró el 90% del Botafogo a fines de 2021 y desde entonces digita los porvenires del club, como cuando durante este receso transfirió buena parte de sus recursos al Lyon de Francia, otra de sus propiedades. "Me sorprenden bastante algunas de las protestas, porque son muy personales. Me parece realmente patético que reciba mensajes de odio", respondió Textor, suelto de luenga, a sus críticos este viernes durante la presentación del nuevo DT.
Y agregó: "Si la gente no estuviera tan molesta, diría que es cómico. Es decepcionante, es patético y se vuelve personal. Anoche, la gente, incluidas mujeres y niños, me miraba y me hacía gestos. Sé que la gran mayoría de los fans apoyan lo que estamos haciendo en este proyecto".
Dos meses para encontrar un DT
Una de las principales críticas de los "torcedores" de Botafogo a Textor es por la demora en la contratación de un entrenador. Contra Racing dirigió el interino Claudio Caçapa, uno de los que ocupó el bache de 55 días que transcurrió desde la salida del portugués Artur Jorge, campeón de la Libertadores (se fue al fútbol de Qatar), y la llegada de su compatriota Renato Paiva, desde León de México.
En el medio, varios rechazaron la propuesta de tomar el mando, como Hernán Crespo, quien llegó a reunirse con el propio Textor. En consecuencia, el empresario se quejó de que no está acostumbrado a los tiempos del fútbol. "No apoyo una temporada de 11 meses. Invierto mucho en nuestros atletas y no los agotaré como desearían los órganos rectores. Es lamentable que ahora, como campeones de Sudamérica y Brasil, mi enfoque nos deje desprevenidos para partidos y copas como esta. No sé si me adaptaré a esto. Si ganamos la Libertadores todos los años, tal vez tenga que hacer ajustes".
La demora en la llegada del DT también repercutió en el plantel. Por caso, el defensor argentino Alexander Barboza se refirió públicamente a los tiempos lentos de la dirigencia tras la derrota en Avellaneda y tuvo que salir a pedir perdón porque a Textor no le cayeron bien sus declaraciones. Tanto que en sus disculpas públicas agradeció al empresario -con nombre y apellido- por la oportunidad de jugar en el club. De terror.
Humillación y medalla a la tribuna
A su vez, Textor despreció a la Recopa, la Supercopa de Brasil y el Torneo Carioca, competencias que se jugaron entre enero y febrero. "No me importan estas copas de marketing", disparó. Las tres tienen algo en común, se jugaron mientras el magnate estaba atendiendo otras cuestiones y en las tres el equipo perdió sin atenuantes.
A pesar del supuesto desprecio, Textor sí sintió el impacto de la superioridad racinguista. Al menos en un video que se hizo viral en redes cuando, tras el gol de Bruno Zuculini, el empresario se levanta del asiento de su palco a los insultos y se retira en solitario para el interior del estadio.
No terminó ahí el show de Textor. A la hora de las premiaciones fue a recibir la medalla por el segundo puesto y la terminó tirando a una de las tribunas. "No me llevo a casa medallas de perdedor. Espero que al hincha que la recibió la disfrute... O que se la de a alguien más, porque es una medalla de perdedores. Ese chico es un ganador, porque la atrapó", dijo más tarde, de manera contradictoria. La movida le salió tan mal que el hincha, medalla en mano, declaró ante las cámaras que al magnate "no le importa nada, sólo el Lyon".
Ojo, además de la medalla, Textor también fue a recibir el cheque por 900 mil dólares por parte de la Conmebol. Ese, claro, se lo guardó en su súper billetera.
¿Qué dijo el dueño de Botafogo sobre Racing?
"Nunca había oído a nadie celebrar así en nuestra casa. No me gustó. Se lo merecían, eran superiores. Quiero asegurarme de que, mientras nuestros jugadores están inmersos en sus pensamientos, se lo lleven a los oídos, a los corazones, y lo escuchen. Es un sonido doloroso, nunca debería suceder. Ellos lo saben, probablemente no necesite decirlo, pero eso fue lo que sentí en ese momento. Esto no puede pasar en nuestra casa", reflexionó Textor sobre el campeón de la Recopa en, acaso, su declaración más medida de estos días.