En la vida mental de una persona, nada es estático ni definitivo. Todo puede ser modificado o resignificado. Así, podríamos conjeturar la existencia de dos corrientes en nuestro ánimo. Una de ellas es la corriente superficial, donde se encuentran los elementos que sabemos que pueden hacernos sentir bien, como nuestros proyectos y logros. Hablar o pensar en ellos probablemente nos pondría de buen humor. Sin embargo, de pronto, a pesar de que seguimos centrados en el mismo tema, nuestro estado de ánimo cambia y nos sentimos mal. ¿Qué ha ocurrido?

Resulta que una corriente subterránea de asociaciones sutiles, muchas de ellas inconscientes, evocadas por aspectos parciales de lo que veníamos conversando o por las circunstancias del momento, va generando pequeños desencuentros. Así, sin darnos cuenta, nos alejamos mentalmente de aquello que nos hacía sentir bien hasta ese instante. Quizá, mientras estábamos bien, dominados por la corriente consciente de nuestros logros o proyectos recientes, percibimos de manera subliminal a alguien que pasó cerca. Su rostro o perfil evocó inesperadamente la ausencia de un amigo o de otra vivencia significativa. Estas primeras asociaciones tristes tienden a atraer otras similares a la memoria, y cuando reaccionamos, nos encontramos desanimados, pese a que se suponía que “todo estaba bien”. No comprendemos qué sucedió y buscamos racionalizarlo con explicaciones como la falta de sueño o el cansancio, sin captar que el constante fluir de nuestra mente nos ha transportado de un polo anímico a otro. Paradójicamente, la corriente superficial, la más consciente y aparentemente controlable, nos dice que deberíamos estar bien, pero nos sentimos mal. Al día siguiente, en cambio, estamos bien otra vez, aunque varias cosas nos hayan salido mal dentro de esa misma corriente superficial. ¿Cómo se explica esto? Seguimos creyendo que tenemos el control, cuando en realidad es nuestro ánimo el que nos maneja a nosotros. Controlamos mucho menos de lo que imaginamos. La corriente subterránea sigue actuando de manera independiente de lo que creemos, deseamos o pensamos. La única forma de influir, en cierta medida, sobre esta corriente profunda es conectándonos con ella. Esto no significa que podamos modificarla a voluntad, pero sí que podríamos comprender un poco más, ampliar nuestra mirada y registrar aspectos que antes pasaban desapercibidos. Esta observación sutil de nuestros propios estados anímicos, parte de la microafectividad cotidiana, nos ayudaría a generar acercamientos con nuestros asuntos más importantes. La alegría, en esencia, surge del reencuentro con algo valioso para nosotros. En cambio, en un reencuentro nostálgico, la fugaz presencia de una persona, situación u objeto nos confirma su ausencia. En esta sutil aparición mental de lo perdido, así como en nuestras predisposiciones subjetivas, reside la posibilidad de que el reencuentro sea feliz o nostálgico; o, por el contrario, que derive en un desencuentro, una experiencia triste o melancólica.

Además de los estados de ánimo, los sentimientos de simpatía o antipatía también constituyen variantes del "reencuentro/desencuentro" que estamos analizando. En la simpatía, el sujeto se reencuentra con algo valorado de sí mismo —un rasgo determinado, por ejemplo— que percibe, consciente o inconscientemente, en las personas o situaciones que le resultan simpáticas. Por el contrario, en las vivencias antipáticas, se produce un desencuentro, un reencuentro negativo con algo desvalorizado, del mismo modo en que ocurre con los estados de ánimo desagradables.

Los reencuentros nos transportan mentalmente a los tiempos o momentos en que esas disposiciones agradables del ánimo surgían. En ese viaje metafórico, volvemos a sentirlas disponibles y nos reencontramos con ellas. La irrupción inesperada de aquel entusiasmo u optimismo del pasado nos muestra que solo resta encontrar la manera de activarlos en el presente para que se vuelvan más frecuentes. Y así ocurre con muchas otras cosas a las que, sin darnos cuenta, hemos decretado su cese.

*Psicoanalista. [email protected]