Los personas privadas de su libertad en las cárceles del Servicio Penitenciario Federal (SPF) ya no se podrán organizar más en centros de estudiantes ni permanecer en las salas universitarias que tienen dentro de la prisión, fuera del horario en que reciben clases. Así lo dispuso la ministra Patricia Bullrich bajo la llamativa excusa de que el funcionamiento de los centros de estudiantes en las cárceles es "incompatible con el sistema de reinserción social". A la ministra le parece mejor que los presos hagan tareas obligatorias y no remuneradas de limpieza como lo dispuso el año pasado: ahora sostiene que los centros impiden la realización de esos trabajosPágina/12atenta directamente contra el acceso a la educación