Una vez más, la ministra de Seguridad Patricia Bullrich dispuso un enorme operativo de las fuerzas de seguridad para hacerle frente a una nueva movilización de jubilados, en repudio de los magros aumentos y el fin de la moratoria previsional. Nuevamente hubo corridas, forcejeos y la movilización terminó siendo reprimida con gas pimienta. Una niña pequeña, una anciana y un fotógrafo resultaron gaseados por los efectivos.

"Este operativo es impresionante. No entiendo de dónde sale tanta plata. Dicen que no hay plata para nosotros. ¿Y esto?", cuestionó un hombre en diálogo con canales televisivos.

En la esquina de Callao y Rivadavia, efectivos de la PSA rodearon a un grupo de jubilados para evitar que bajen de la vereda para hacer un semaforazo, como estaba planificado.

"Pienso que es una tristeza que pongan a argentinos enfrentados a otros argentinos que venimos a reclamar por dignidad", dijo una mujer de 72 años.

También se desplegó un cordón de fuerzas de seguridad para obligar a que una columna de sindicatos de la CGT no puedan salir de la Plaza Congreso.

Asimismo, hubo gritos, corridas y empujones cuando los manifestantes quisieron marchar por la avenida Entre Ríos y fueron reprimidos por las fuerzas de seguridad, que, una vez más, volvieron a utilizar gas pimienta para dispersar a la multitud. Los comandados por Bullrich obligaron a los presentes a subir a la vereda, alegando cumplir con el protocolo antipiquetes.

Una niña, una jubilada y un fotógrafo, gaseados

Efectivos de Prefectura Naval Argentina (PNA) reprimieron a manifestantes y como resultado de la violencia desatada terminaron gaseadas una niña pequeña, una anciana y un fotógrafo de la Agencia Noticias Argentinas. 

Sobre la chica, se desconoce si participaba junto a algún mayor de la movilización o pasaba justo por ahí, debido a que muy cerca del lugar hay una escuela primaria. 

En cuanto al fotógrafo agredido se trata de Damián Dopacio, de la agencia NA, quien fue reprimido con gas pimienta, al igual que una anciana en el momento en que los manifestantes circulaban por la vereda, respetando el protocolo antipiquetes. 

"Estábamos caminando por la vereda cuando de repente un prefecto nos tiró gas pimienta de cerca. Algo incomprensible. Una locura absoluta", expresó el trabajador de prensa, quien fue auxiliado por un reportero gráfico que buscó al personal de primeros auxilios de la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) que se encontraba en el lugar. 

"Seguiremos luchando"

Más temprano, Nora Biaggio, representante del Movimiento de Jubilados, habló con AM750 y aseguró que seguirán con sus reclamos porque "los puntos que nos llevaron a la lucha este año y pico siguen vigentes: no nos aumentaron los haberes, seguimos sin los medicamentos, se cayó la moratoria. Seguiremos luchando".

No obstante, el Gobierno oficializó un magro aumento del 2,4 por ciento para los haberes jubilatorios y pensiones a partir de abril, y confirmó que otorgará nuevamente un bono extraordinario de 70 mil pesos, que no lo actualizará ni incorporará formalmente al haber. La medida elevará la mínima a 285.820 pesos, lo cual sigue manteniendo las jubilaciones por debajo de la línea de indigencia.

En este sentido, Biaggio afirmó que esta iniciativa oficial "significa que se sigue aplastando el haber jubilatorio, porque partimos de una hiperinflación en diciembre de 2023 de la que nunca nos recuperamos".

"Se había elaborado una ley que había planteado una pequeña recuperación de 16.000 pesos que fue vetada. Como el IPC es mentiroso, porque no toma los valores reales de lo que uno gasta en la vida normalmente, realmente cada mes podemos adquirir menos", cerró. 

Esta nueva afrenta de la administración libertaria contra los jubilados tuvo lugar tras dos miércoles consecutivos de tensión absoluta. Si bien la pasada semana no hubo grandes incidentes, el miércoles anterior las fuerzas de seguridad llevaron a cabo una feroz represión, que tuvo un saldo de varios detenidos -posteriormente liberados- y dos heridos de gravedad, entre los cuales está Pablo Grillo, el fotoperiodista que aún lucha por su vida en la terapia intensiva del Hospital Ramos Mejía.

Advierten que el fin de la moratoria previsional provocará más pobreza

"Con la caída de la ley de moratoria nadie va a poder jubilarse", indicó en un comunicado el Plenario de Trabajadores Jubilados, una de las organizaciones que convocaron y participan de la marcha de este miércoles. 

Los jubilados son uno de los sectores más afectados por las políticas económicas de Javier Milei, puesto que el sector representa el 35 por ciento del ajuste libertario mediante el congelamiento de las jubilaciones y la quita de medicamentos gratuitos. Como si eso no fuera poco, este domingo llegó el fin de la moratoria previsional que el Gobierno nacional decidió no volver a prorrogar.

Con esta decisión se estima que, solo en 2025, más de 243 mil personas en edad de jubilación (60 las mujeres y 65 años los hombres) que no cuentan con los 30 años de aporte no podrán jubilarse. Entre las afectados 150.000 son mujeres y 93.000 varones por lo que deberán seguir trabajando bajo relación de dependencia para intentar acceder a una Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), que representa el 80% de una jubilación mínima, que en la actualidad ronda los 279.121, muy por debajo de lo que se necesita para cubrir las necesidades básicas.