La revista The Atlantic reveló este miércoles nuevos mensajes que el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, compartió con varios altos funcionarios en un grupo de la app de mensajes Signal sobre un plan de ataque militar contra los rebeldes hutíes en Yemen. El editor jefe de ese medio, Jeffrey Goldberg, publicó que la portavoz de la Casa Blanca, Karolone Leavitt, le confirmó que la información a la que él tuvo acceso al ser añadido al chat por error, no es información clasificada, pero no les gustaría ver esa información en el ojo público. El escándalo ha sacudido a la administración del presidente Donald Trump, que por ahora ha reaccionado atacando a la revista y negando irregularidades.

En este segundo artículo, después del lunes, The Atlantic dio a conocer capturas de pantallas de mensajes exactos compartidos por Hegseth en los que detalla los horarios del ataque contra objetivos hutíes en Yemen el 15 de marzo, antes de producirse. "El tiempo es favorable. Acabo de confirmar con CENTCOM que vamos con el lanzamiento de la misión", explica Hegseth sobre el Comando Central a los 18 miembros del grupo, entre los que se encontraban el vicepresidente, JD Vance, el secretario de Estado, Marco Rubio, o el director de la CIA, John Ratcliffe.

Con los tiempos de cada hito, Hegseth indica: "12:15: F-18s han sido lanzados" o "comienza la fase de ataque de los F-18", "lanzado el ataque con drones", algo que en opinión de Goldberg en manos de adversarios de Estados Unidos podría haber puesto la misión en peligro. En un momento, Hegseth detalla, a las 14:15 horas: "Los drones están sobre el objetivo, este es el momento en que las primeras bombas van a caer, sin duda".

Poco después, el asesor de Seguridad Nacional, Mike Waltz envió información en tiempo real sobre las consecuencias de un ataque: "Edificio colapsado. Tuve múltiples identificaciones positivas. Trabajo increíble". De acuerdo a los rebeldes hutíes yemeníes, el hecho causó 53 muertos y 98 heridos.

"Asumo toda la responsabilidad"

En paralelo a la nueva publicación de Goldberg, Waltz se hizo cargo de los mensajes enviados en el grupo de mensajería. "Asumo toda la responsabilidad. Yo hice el grupo. Es vergonzoso. Vamos a llegar al fondo del asunto", expresó en una entrevista con Fox News.

El asesor también dijo a Fox que solo conoce a Goldberg "por su horrible reputación" y afirmó que es "la mayor escoria de entre los periodistas": "Lo conozco en el sentido de que sé que odia al presidente, pero no le envío mensajes. No estaba (agendado) en mi teléfono", sostuvo.

Waltz negó además, en la red social X, que se compartieran en el chat de altos funcionarios ubicaciones, fuentes, métodos ni planes de guerra antes de que se produjera el ataque a los rebeldes hutíes de Yemen. También señaló que, en el momento de la conversación, los aliados extranjeros de Washington ya habían sido notificados de que los bombardeos eran inminentes y reivindicó que el presidente, Donald Trump, está protegiendo a Estados Unidos.

Trump, por su parte, restó importancia a la filtración de los planes de bombardeo y respaldó a su asesor de seguridad nacional frente a las acusaciones de incompetencia. "Es la única falla en dos meses, y resultó no ser grave", declaró a NBC News, remarcando que Waltz ha "aprendido la lección" y que el periodista Jeffrey Goldberg es un "completo depravado".

Audiencia en el Senado

El martes se llevó a cabo una acalorada audiencia en el Senado, con la presencia de los responsables de Inteligencia del país. El vicepresidente del Comité de Inteligencia de la Cámara Alta, el senador demócrata Mark Warner, consideró que el episodio fue un ejemplo de comportamiento negligente, descuidado e imprudente que puso en riesgo vidas estadounidenses, y preguntó directamente a la directora nacional de Inteligencia, Tulsi Gabbard, si participó en el mencionado chat. Gabbard replicó que no va a entrar en detalles porque lo sucedido está bajo revisión e insistió en que nada de lo que se intercambió en ese chat fue información protegida y quiso subrayar la diferencia entre filtraciones maliciosas y accidentales.

Por su parte, el director de la CIA, John Radcliffe, admitió al ser preguntado por Warner que sí participó en el chat bajo las siglas "JR". "Mis intercambios en Signal fueron totalmente permitidos y legales y no se compartió nada clasificado", aseveró Radcliffe, a lo que Warner lo instó a él y a Gabbard, que supuestamente también participó en el intercambio de mensajes, a que compartan todo lo dicho en la conversación ya que, según ellos, no había información confidencial.

La app de los funcionarios

Signal, la aplicación utilizada por los funcionarios, fue creada en 2010 por Moxie Marlinspike y Stuart Anderson. Esta herramienta se destacó en 2015, cuando Edward Snowden, el exinformático de la CIA, recomendó la aplicación por su seguridad. Al igual que WhatsApp y Telegram, es gratuita y permite el envío de mensajes, documentos, y realizar llamadas de audio y vídeo.

Una de las principales diferencias de Signal es su sistema de cifrado extremo a extremo, que garantiza que solo el emisor y el receptor puedan leer los mensajes. Además, es una aplicación de código abierto y sin ánimo de lucro, lo que le otorga independencia de grandes corporaciones tecnológicas. La app también tiene un sistema para evitar la censura, lo que ha hecho que sea popular entre gobiernos, empresas e instituciones de diversos países. Desde febrero de 2020 es la aplicación recomendada para el personal de la Comisión Europea y, a la vista de lo revelado por el director de The Atlantic, también es la que se emplea en la administración Trump.