Tras dos semanas en las que la Cámara Baja y su presidente, Martín Menem, quedaron en el centro de la polémica por los incidentes en el recinto, la diputada del PRO Silvia Lospennato, presidenta de la Comisión de Peticiones, Poderes y Reglamentos, convocó una reunión para modificar el funcionamiento del cuerpo, con las denominadas "cuestiones de privilegio" en la mira. Sin embargo, el intento del oficialismo de controlar y acortar las sesiones naufragó de inmediato, y la incomodidad marcó el clima de la comisión.
A través de sus aliados del PRO, el Gobierno buscó dar una señal de autoridad luego de dos semanas en las que Menem perdió el control. Tres de las cuatro iniciativas presentadas apuntan a limitar el uso de las cuestiones de privilegio, una herramienta que irrita al oficialismo. “Son proyectos que están hace tiempo, pero ahora a Lospennato se le ocurre convocar porque a Menem se le están yendo de las manos las sesiones”, dijo un diputado de Unión por la Patria a Página/12.
Uno de los ejes del debate fue el uso de la palabra en el recinto. “Hace falta discutir qué tiempos necesitamos, porque hemos hecho uso y abuso”, planteó Lospennato. En línea con esa idea, presentó dos proyectos: uno para limitar la duración de las cuestiones de privilegio y otro para que se traten al final de cada sesión. A eso se suman iniciativas de Alejandro Bongiovanni y Martín Maquieyra — llamativamente ausentes en la reunión— que proponen limitar los tiempos de intervención según el tamaño de cada bloque.
Paula Penacca, de UxP y expresidenta de la comisión, rechazó los proyectos: “Acotar los tiempos es cercenar la representación política de los diputados. Van en contra de la expresión política”. Desde su bloque también señalaron la falta de sesiones de tabla y negociación política. Si bien reconocen desde ese bloque la necesidad de actualizar el reglamento de más de 40 años, advierten que “a un presidente que no respeta a sus pares —por Menem— no le van a votar nada”.
La reunión dejó lugar para cruces y chicanas. El proyecto de la diputada Victoria Borrego de la Coalición Cívica, sobre conflictos de intereses fue objetado por el socialista Esteban Paulón quien señaló que, con ese criterio, no habría podido votar el matrimonio igualitario por ser activista LGBTIQ+. Germán Martínez sumó: “¿Un diputado con un crédito UVA puede legislar sobre créditos UVA?”.
Si Lospennato buscó ayudar a los libertarios, el intento se diluyó entre ausencias, pases de factura y falta de acuerdos. La presidenta de la comisión anticipó una próxima reunión, sin fecha aún, con expertos e invitados internacionales.