En su editorial de La Mañana de la 750, el periodista Víctor Hugo Morales arremetió contra la "moralidad" del presidente Javier Milei y comparó su plan económico de toma de deuda con el de la última dictadura cívico-militar.
El editorial de Víctor Hugo Morales
Yo me pregunto: ¿qué son, cómo son, quiénes son, por qué son estos personajes tipo Milei y Caputo? Antes Macri. ¿Qué hicimos para merecernos estos mentirosos seriales, inimputables a esta altura?
Algunos de los dichos de Milei contra la toma de deuda: "Para un liberal, la deuda es inmoral, porque estás cargando la fiesta tuya, de él, mía, a nuestros hijos, a nuestros nietos y bisnietos". Cuando dijo que esto es inmoral, ¿desde qué moral hablaba?
Decía que la fiesta la pagaban nuestros hijos, nietos y bisnietos. Bueno, en en eso tenía razón, serán los nietos de los nuestros los que estén lidiando con la deuda al final del milenio.
Tomemos otros dichos de Milei: “Hay que tener en cuenta que la deuda es un impuesto futuro, impuestos que pagan personas que no votan, que ni nacieron”. ¿Puede ser?
Dos tipos, Milei y Caputo y su cohorte de inútiles, paracaidistas de la política, dicen que esta deuda se la están cargando en el bolsillo.
“Estamos frente a un daño profundamente inmoral", dice Milei. "Es más, el acuerdo es tan inmoral que sobrereacciona el ajuste sobre el sector privado para que siga la joda de la política. ¿En qué están pensando? Estamos al borde del abismo y quieren seguir con la fiesta. ¿De qué responsabilidad me hablan?" Eso decía. "Voy a votar en contra de esta porquería" Eso decía cuando era diputado.
Santiago Polop es un filósofo y politólogo. Ayer mencioné su libro "Sintonía Filosófica". En un análisis de un burócrata detrás de una computadora, se pregunta: Cuando califica el riesgo de una economía, a sabiendas que un número puede desencadenar una calamidad social, en un mundo regido por las expectativas financieras, ¿supone una emocionalidad? ¿Razona sin la afectación de las emociones por la vida de quienes condena o salva?¿O ya está más allá de esas afectaciones?
Milei da respuesta a esas preguntas. Le importa tres pepinos lo que llamamos la gente. Que, a veces, la gente es eso y a veces es pueblo.
Y cuando es pueblo lo sufre sin poder contestatario, atado a los vaivenes de lo que llamamos democracia en medio de una feroz dictadura económica. Esta es una atrocidad. Tienen reminiscencia, además de los tiempos violentos.
Ellos mismos reconocen, con los nuevos planteos, que la discusión del pasado da razón a lo que era la dictadura.
Porque ellos, los actuales, así como toman deuda igual que la dictadura, hubieran apropiado niños y hubieran lanzado personas desde los aviones, porque eso es lo que defienden ahora, eso es lo que están defendiendo, ¿o no?
Y aprueban la tortura al defender a esos personajes. Si vos decis “estuvo bien” es porque vos mismo lo harías, sino dirías “no, eso está mal”.
¿Por qué esperar del mileísmo y sus progenitores de la mafia mediática que se angustie por estas descabelladas decisiones económicas?
Milei no es un General que se pasea antes de la batalla, mortificado pensando en sus soldados muertos. Es alguien que no sufre, no tiene esa capacidad. Especula nada más con que, si pierde, él estará a salvo lejos del tendal que dejan las batallas. Bien lejos.