El empresario pyme Diego Guerri contó en la 750 el difícil momento que está atravesando la industria manufacturera en el país a raíz de la motosierra del Gobierno y la apertura indiscriminada de importaciones.

En su relato, Guerri comenzó contando los inicios de su fábrica, la cual se dedica a fabricar productos destinados a ferreterías, mantenimiento del hogar y construcciones. “Iniciamos fabricando virutas de acero en la década del 90. Después fue creciendo y le agregamos otra unidad de negocio que era tarugos de plástico. Después agregamos tornillos y de a poco fuimos agregando otros productos. En algún momento llegamos a ser 60 personas. Exportamos a Uruguay, Paraguay, Colombia, República Dominicana. Somos una empresa competitiva que está en todo el país y siempre miró a crecer. Los últimos años fueron lapidarios. No le puedo echar la culpa a Milei”. señaló

Mi empresa se hace famosa cuando hago un video cuatro años atrás donde no teníamos materia prima para producir. Estuve seis meses sin materia prima. Empezamos un derrotero de la industria que, de repente, no tenemos materia prima porque no teníamos dólares. No se podía importar, teníamos las máquinas paradas, le pagábamos al personal, no podíamos despedir. Todo eso genera pérdidas en las empresas”, agregó.

Apertura de importaciones, la estocada final para las pymes

Después vino el último año del Gobierno anterior y vino la motosierra. Y cuando vino la motosierra el mercado se planchó. Estamos muy asociados a la construcción, y como la gente no tiene para consumir, las reparaciones y mantenimiento quedan para segundo plano. No hay consumo interno en nuestro rubro. Y por el otro lado tenemos la gran amenaza de la importancia con una desventaja competitiva enorme”, lamentó.

“Yo dejé de fabricar tornillos el año pasado. Tuve que despedir ocho personas en ese sector productivo. La rentabilidad se desplomó. Yo tuve que tomar decisiones muy difíciles. Nos cuesta mucho preparar personal. Una persona que tiene muchos años de entrenamiento es difícil de reemplazar”, siguió.

En nuestro rubro no hay rebote. Tengo capacidad para fabricar en un turno 44 toneladas. El promedio de todo el año pasado fueron 17 toneladas y media”, dijo.

El Gobierno va a cometer un error en la apertura comercial. De la misma forma que el Gobierno está haciendo una estrategia para salir del cepo, tienen que tener una estrategia diferente a la salida de la forma de pago en el exterior. No es lo mismo una industria manufacturera que hoy no puede acceder a materia prima a precio internacional por la forma de pago que tiene Argentina. Cuando se abra el cepo, va a llegar más rápido el producto terminado que la materia prima a bajo costo. Ese timing va a generar mucha desocupación”, cerró.