Dos mujeres secuestradas, Mirna y Alicia, encuentran refugio en un vivero imaginario dentro de sus mentes. Mientras cuidan las plantas y se aferran a la esperanza, enfrentan la inminencia del horror: la tortura y el nacimiento de un hijo en cautiverio. Esa es la premsa de "Malvones: Pujar en Cautiverio", la obra de Rocío Córdoba que aborda desde un lenguaje poético y simbólico la experiencia del parto en cautiverio durante la última dictadura militar argentina. Tendrá una función este domingo en la Sala Sudaka, de Lomas de Zamora.
"La obra nace como una imagen que se me presentó: dos mujeres cuidando plantas en un espacio reducido, sin poder salir, una de ellas embarazada. Esa imagen fue la semilla desde la cual se fue construyendo el relato", dice Córdoba, la autora. La obra se sumerge en un mundo de percepciones alteradas, e introduce una figura especial, la del fumigador, a su vez un animador de televisión, que interviene en la escena y lleva la narrativa hacia una exploración de la deshumanización y el sometimiento.
Sobre el proceso creativo, agrega: "Yo venía explorando el tema del encierro en una obra anterior que nunca se editó. La pandemia también potenció esa sensación de claustrofobia, de espacios acotados, y creo que de ahí surgió una necesidad de abordar la resistencia dentro de esos contextos. Pero lo que terminó dándole forma fue entender que no solo estaba hablando del encierro en sí, sino de un horror específico: el parto en cautiverio y la apropiación de bebés durante la dictadura".
Con el paso del tiempo, la obra cobró nuevas dimensiones: "Desde la primera vez que la montamos hasta hoy, su significado para mí se ha ampliado. La realidad política también cambió, y nos encontramos con discursos que ya no son solo negacionistas, sino reivindicadores de la dictadura. En ese contexto, la necesidad de hacer esta obra se volvió aún más urgente". El elenco está compuesto por Rocío Figueredo, Marcelo Bielawin y la propia Rocío Córdoba. El diseño y realización escenográfica está a cargo de Encuentro Aquelarre, con música original de Bruno Urbani y luces y sonido de Lucas Vincon y Carla Bianca.
"Malvones" se vincula azarosamente con la historia de vida de Teresa Laborde, hija de Adriana Calvo, quien nació en cautiverio en la Departamental de La Plata y pasó sus primeros días en el Pozo de Banfield. Laborde y Córdoba no se conocían. Pero de alguna forma esta historia las une. Fue el editor, Gustavo Episcopo, quien las puso en comunicación. Laborde escribió el epílogo del libro que acompaña la obra, donde relata cómo su madre fue protegida por otras detenidas, entre ellas Cristina Navaja de Santucho y Raquel Dambra.
“Ahí no había catre ni frazada, pero estaban ellas, Las Subversivas, las que alteraron la crueldad que imperaba para salvar mi vida y mi identidad, aun sin conocerme. Algunas de ellas habían parido y les habían arrebatado a sus bebés. Y a pesar del calvario tenían canciones, cuentos y ternura para dar. A pesar de las heridas y el dolor tenían el valor para poner el cuerpo. Las Subversivas Nos Salvaron con Todo su Amor e Imaginación”, dice en el libro, Laborde.
Córdoba enfatiza que si bien la historia no está basada directamente en Laborde, sí toca una fibra colectiva: "No se trata de una historia personal mía o de mi familia, pero sí de una herida que nos atraviesa como sociedad. Creíamos que ciertos consensos ya estaban dados, que ciertos horrores ya no necesitaban explicación, pero nos encontramos con que no es así. Entonces, la obra también es un intento de resistir desde el arte".
Sobre la dificultad de abordar un tema tan doloroso, Córdoba expresa: "Para mí, la apropiación de bebés fue una de las atrocidades más grandes de la dictadura. Y el teatro es el espacio donde siento que puedo procesar esa angustia y transformarla en algo que al menos genere preguntas" y agrega: “no sé si escribir teatro cambia algo, pero sí creo que nos da herramientas para pensar, para cuestionarnos. En tiempos donde el discurso del horror se banaliza, narrarlo desde la poesía es también una forma de resistir".
Laborde cierra el libro asegurando que la misión del arte es develar o revelar el sentido de la vida. “Malvones desafía el frente histórico, logra romper el espejo, le disputa el protagonismo al miedo para hablarnos de amor, para develar (aunque nos quieran hacer creer lo contrario) que somos por naturaleza, seres poéticos, amorosos, valientes, creativos y empáticos”, concluye Laborde sobre el final del epílogo.
El libro se puede adquirir a través de las redes sociales de la editorial: @los.pixelesmuertos y las entradas para la obra a través de las redes sociales del teatro: @feriasudakalomas. La función será este domingo a las 19hs en Portela 82, Lomas de Zamora, seguida a las 20:30hs por la presentación del libro sobre el texto teatral, editado por "Los Pixeles Muertos".