En abril de 1987, el mundo de la radio cambió -otra vez-, empezó a cimentar un nuevo público. La FM Rock and Pop ya se había convertido en contraseña para nuevos oyentes jóvenes, pero ahora ya no se trataba de su menú musical, sino de un programa que puso todo patas arriba: con su falsa transmisión desde el otro lado del mundo, Radio Bangkok vino a subvertir todo lo que se creía que debía ser una emisión FM. En el ojo del huracán estaban Lalo Mir, Bobby Flores, Quique Prosen. Y Douglas Vinci, el Reverendo, el hombre que se despidió de este plano en la madrugada de este 2 de abril.

“Partió hacia el infinito y más allá Carlos Masoch (a) Douglas Vinci, amigo y compañero de vida, radio, aventuras, trapisondas y locuras”, saludó de inmediato en las redes Lalo. "Artista todo terreno. Gran pintor y mejor dibujante. Y magnífico comediante. ¡Hasta siempre Reverendo, el Eterno sea contigo!”, cerró con la muletilla habitual de aquellas mañanas afiebradas.

El Reverendo podía lanzar sus delirantes prédicas desde cualquier punto del globo. Empezó por teléfono, porque repartía su tiempo con la labor plástica que lo llevó a varias muestras y el trabajo de diseñador gráfico para la misma radio (para la que creó el logo), revistas como Twist & Gritos y más tarde la misma Rock & Pop, o portadas de discos como el primero de Sueter. Pero pronto pasó a integrar el estudio en el que se forjó buena parte del primer lenguaje de la Rock & Pop: Radio Bangkok duró poco más de dos años pero dejó una huella profunda, y Vinci siguió trabajando junto a Lalo en sus proyectos posteriores. Con esa voz inconfundible, algo cascada y llena de inflexiones que permitían palpar la ironía en el aire. Aquel Bangkok tenía solo una voz profesionalmente entrenada, la de Lalo: el Reverendo Douglas, Bobby, Quique, aportaban otra cosa, aportaban ideas que hoy parecen escasear en un universo mediático donde algunos creen que alcanza con tener un micrófono y una cámara prendida.

"Aire al aire entre cronopios y cafieros, reino de lujo en los vaivenes democráticos y terribles ciclones sobre los tejados, sacudiendo los comfer muy empolvados por años de óxido y olvido", describió Carlos Masoch a Radio Bangkok en los dos CDs que editó Página/12 en 2001, rescatando a la División Entel, al Ortiba's Show, a Cacho de Castelar y Peñarol Johnston, las canciones de A Mamá le Dieron Dos Años y por supuesto al Reverendo, siempre buscando la iluminación y siempre pidiendo dinero "para el bienestar del Eterno". Douglas Vinci, Carlos Masoch. Un cacho de nuestra cultura rock, con o sin música.