Con un siluetazo escracharon al genocida Etchecolatz en Mar del Plata
El camino de la impunidad
“¡Alerta, alerta, alerta los vecinos, al lado de su casa está viviendo un asesino!”, cantaron las más de mil personas que participaron del escrache contra la prisión domiciliaria otorgada a Miguel Etchecolatz. Señalizaron con siluetas de desaparecidos el recorrido desde el ingreso del Bosque Peralta Ramos hasta la casa del genocida, que estuvo custodiada por un gran operativo de la prefectura y la Policía Bonaerense.






















