Sáb 23.09.2006

DEPORTES  › ARGENTINA CERRO CON VENTAJA EL PRIMER DIA DE LA SEMIFINAL ANTE AUSTRALIA EN EL PARQUE ROCA

El sueño de la final está un poquito más cercano

David Nalbandian se impuso fácil en tres sets a Philippoussis y le dio el primer punto al equipo de Mancini. Luego Acasuso se imponía 4-0 en el quinto set a Hewitt, pero el encuentro se suspendió por la lluvia y sigue hoy.

› Por Facundo Martínez

El sueño del tenis argentino de alcanzar la segunda final de Copa Davis en su historia comenzó a tomar forma ayer en el flamante estadio del Parque Roca, que en el día de su inauguración mostró colmada su capacidad para 14.000 espectadores. Es que al punto sumado por David Nalbandian frente a la segunda raqueta del equipo australiano, Mark Philippoussis, que estaba dentro de los planes del equipo argentino, se sumó la gran actuación del misionero José Acasuso en el segundo partido, frente al polémico Lleyton Hewitt, que debió suspenderse por lluvia en el momento en que el argentino ganaba el quinto set 4-0 y el australiano estaba a un punto de quiebre en el quinto juego. La disputa por este segundo punto continuará hoy, a partir de las 11.30, en lo que será la antesala del encuentro de dobles.

Nalbandian necesitó poco menos de dos horas para derrotar a Philippoussis por 6-4, 6-3 y 6-3. Después de un arranque complicado, en el que evidenció dificultades para imponer su ritmo, el tenista cordobés logró quebrar a su rival en el séptimo juego de la primera manga y, manteniendo su saque, se llevó luego el primer parcial. A partir del segundo set, la brecha existente entre ambos tenistas se hizo más notoria. Philippoussis se mostraba demasiado lento y tenía serios inconvenientes para controlar el revés del cordobés, que terminó llevándose las siguientes dos mangas sin mayores sobresaltos y apoyado por el eco de la hinchada, que festejaba cada una de las pelotas ganadas.

“Estoy bárbaro, ya que gané sin jugar puntos largos, lo que me evitó tener un desgaste mayor y me permitirá llegar mejor físicamente al partido de mañana (por el dobles de hoy). Fue más sencillo de lo que pensaba, ya que él no se sintió cómodo en la cancha”, explicó Nalbandian en la conferencia de prensa posterior. También comentó que se sintió cómodo en el nuevo estadio y agradeció el apoyo del público que “dentro de la cancha se sintió mucho”.

Por su parte, Philippoussis admitió: “La cancha estuvo muy pesada para mí, Nalbandian jugó demasiado cómodo y fue justo ganador”. “No pude mantener mi servicio y eso fue clave. Además, él me complicó con buenos ‘drops shots’, fue muy inteligente”, agregó el australiano, quien en el tercer set provocó al unquillense con un pelotazo al cuerpo, que le fue recriminado inmediatamente por el agredido y su público.

Mayor atractivo aportó el segundo encuentro que, a priori, era considerado un punto clave para las aspiraciones del equipo argentino de alcanzar la final de la Copa Davis. En la previa, el capitán del equipo argentino, Alberto Mancini, había advertido acerca del beneficio que significaría para el equipo obtener el segundo punto en juego nada menos que ante Hewitt, la carta de triunfo del conjunto de Oceanía.

El equipo argentino quedó a un paso de esa situación ideal, ya que para sorpresa de todos Acasuso aguantó la presión del número uno australiano y luego de un arranque muy flojo, que lo obligó a entregar el primer set 1-6, tras varios errores y hasta dos doble falta, experimentó una excelente recuperación que le permitió extender el partido hasta el quinto set.

En la segunda manga, luego de quebrar el saque de Hewitt en el octavo juego y perder el suyo en el noveno, Acasuso volvió a quebrar al australiano en el décimo para cerrar el parcial 6-4. Hewitt arrancó el tercer set con un quiebre sobre el argentino, que le devolvió favores en el cuarto juego para igualar en 2. Entonces el australiano volvió a experimentar cierto dominio sobre Acasuso, que le permitió conseguir otro break en el quinto juego para, luego de conservar sus respectivos saques, llevarse finalmente el tercer parcial 4-6.

Parecía imposible que Acasuso pudiera levantar esa ventaja, porque Hewitt demostraba no sentir la presión del tener el público en contra. Sin embargo, el misionero comenzó a imponer su ritmo y a mostrar sus agallas para no entregar más puntos. La cuarta manga fue pareja hasta el sexto juego, en el que el argentino consiguió quebrar al polémico australiano. Luego conservó su servicio y volvió a quebrar a Hewitt en el octavo juego, lo que le permitió ganar el cuarto set con un contundente 6-2.

Ya no se detuvo Acasuso. Porque a esos cuatro juegos seguidos le agregó cuatro más, aprovechando los errores no forzados del australiano. Y con quiebres en el segundo y cuarto juego, se iba a poner 4-0 en el marcador. Durante el desarrollo del quinto game, en el que Hewitt estaba a un punto del quiebre, una fuerte llovizna y viento obligó al juez de silla ordenar la postergación del partido, que se definirá hoy, a partir de las 11.30, en la previa al encuentro de dobles por el tercer punto de la serie semifinalista.

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