Mar 11.05.2010

EL MUNDO  › LA CENTRAL OBRERA BOLIVIANA (COB) EXIGE UN AUMENTO DE SUELDO MAYOR

El paro general no se sintió

La indiferencia hacia la medida de fuerza se debió a que la COB volvió a dialogar con el gobierno de Evo Morales. Además, los transportistas y los campesinos no dejaron de trabajar para apoyar al líder aymara y su gabinete.

› Por Sebastián Ochoa

Desde Santa Cruz

No se sintió el paro general de ayer convocado por la Central Obrera Boliviana (COB), que exige un aumento de sueldos mayor al 5 por ciento otorgado por el presidente Evo Morales. La indiferencia hacia el paro se debió a que la COB volvió a dialogar con el gobierno. Además, los transportistas y los campesinos no dejaron de trabajar para apoyar al líder aymara y su gabinete. De Caracollo, a 200 kilómetros de la ciudad de La Paz, partió una marcha que pedirá ante la sede del Ejecutivo más dinero para los trabajadores. Hasta ayer al mediodía sólo congregaba a 600 personas. Hoy, Morales se reunirá con representantes de las federaciones campesinas que bloqueaban la ruta en Caranavi, otro frente de conflicto del gobierno, donde murieron dos personas en enfrentamientos con la policía.

El tan publicitado primer paro general al presidente indígena pasó desapercibido en todo el país. Las organizaciones campesinas, que tienen millones de afiliados –según ellas– decidieron desoír al llamado de la COB porque se creen parte del gobierno, encabezado por uno de sus afiliados. Los transportistas de la Confederación de Choferes también trabajaron. En marzo ya habían hecho un paro que fracasó y la semana pasada premiaron a Morales con el “Volante de Oro” por sus políticas de apoyo al sector.

A última hora del domingo, los ministros de Obras Públicas, Walter Delgadillo; de Educación, Roberto Aguilar; de Minería, José Pimentel, y de Economía, Luis Arce Catacora, se reunieron con dirigentes de sindicatos y de la COB para analizar los temas de discordia. Uno de ellos fue la ley de Pensiones que deberá aprobar la Asamblea Legislativa Plurinacional. Los trabajadores consiguieron bajar la edad de jubilación de 60 a 58 años, y a 56 en el caso de los mineros. Sin embargo, no lograron que los fondos para los jubilados se formaran con aportes individuales, del Estado y de la empresa, en vez de ser totalmente individuales.

Los representantes del Estado Plurinacional aclararon que estos beneficios no entrarán en vigencia hasta que los trabajadores dejen de hostigar al gobierno con el aumento de salarios. Finalmente, en el acta de la reunión hicieron constar que en el Palacio Quemado verán la manera de solucionar el problema. Algunos sectores de la COB dieron una idea que agradó a los ministros de Morales: que el 5 por ciento de aumento se redistribuya de manera que los que ganan más reciban menos (por ejemplo, un 3 por ciento) y los trabajadores con sueldos más bajos reciban más (puede ser un 8 por ciento). Así, el Estado no deberá pagar más de lo que ya tenía definido.

La marcha comenzó en la localidad de Oruro a las 11, con 300 integrantes. “No descartamos mantener el diálogo que empezó desde el viernes y duró hasta la madrugada de hoy (por ayer), pero hay algunos ministros del Estado que quieren demostrar todavía su manera terca de pensar. En plena marcha informaremos sobre el diálogo a los movilizados, quienes analizarán la situación”, dijo Pedro Montes, secretario ejecutivo de la COB, al frente de los marchistas. Cuestionado por su afinidad con el presidente, varios sindicalistas exigen a Montes que llame a un congreso de la organización para elegir a un nuevo líder.

Con el 5 por ciento decretado, el sueldo mínimo en Bolivia será de 98 dólares. Según cálculos de los sindicatos, se necesitan tres veces más para mantener a una familia. El vicepresidente Alvaro García Linera dijo que el paro había sido decidido por un grupo de “contrarrevolucionarios”, “manipulados por la Embajada de Estados Unidos”.

El martes pasado, un paro de varios sectores avalado por la COB había llevado a que un grupo de manifestantes atacara el Ministerio de Trabajo e incendiara sus puertas, por lo que fueron detenidas 17 personas por algunas horas.

Por el corte de ruta de 12 días en Caranavi, al norte de La Paz, quedaron presos seis campesinos, dos personas murieron y nueve fueron heridas de bala o a dinamitazos. En esa localidad, los pobladores exigen la creación de una planta de procesamiento de cítricos. Varias filmaciones muestran a Morales en 2006 cuando prometía a los pobladores la construcción allí de esa procesadora. Pero, finalmente, este año decidió instalarla al lado, en Alto Beni.

El viernes y sábado pasados, la policía fue a desbloquear el corte de ruta. Pero algunos campesinos se escondieron en las montañas y desde allí dispararon a los uniformados, según la versión oficial. En el ataque fueron asesinados Fidel Hernani, de 19 años, con un tiro en la cabeza, y David Calisaya, de 18, con tres (o cuatro) balazos en el tórax. Tres policías están internados con heridas de bala, entre ellos el jefe de la policía de La Paz, coronel Ciro Farfán. Hoy, Morales intentará que las organizaciones sociales locales se pongan de acuerdo sobre en qué lugar estará la procesadora de cítricos. Mientras que en Caranavi amenazan con reponer el corte de ruta que dejó aislados a varios municipios.

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