Podr铆a decirse que la marca de la obra de Cai Guo-Qiang es la fugacidad. No s贸lo por la evidencia de que parte de su trabajo est谩 dedicado a la pirotecnia sino porque sus obras de p贸lvora sobre papel y tela toman como punto de partida r谩pidos dibujos gestuales que luego quedan marcados a fuego.
El papel y la p贸lvora son inventos chinos. De modo que el artista, desde el punto de vista de la materialidad, se remite a la tradici贸n de su propio origen, que luego combina con la naturaleza y la cultura de, por ejemplo, la Argentina. Aunque podr铆a pensarse tambi茅n que la materialidad de la que hablamos, tanto por lo liviano del papel como por la volatilidad de la p贸lvora, est谩 al borde de la inmaterialidad.
El artista naci贸 en Quanzhou, China, en 1957, se traslada a Jap贸n a los 19 a帽os y una d茅cada despu茅s se muda a Nueva York, ciudad donde vive hace veinte a帽os. En su trayectoria se destaca que estuvo a cargo de los fuegos de apertura y cierre de los Juegos Ol铆mpicos de Beijing 2008.
La muestra que presenta en la Fundaci贸n Proa hasta mediados de marzo lleva por t铆tulo Impromptu (en referencia a una pieza musical improvisada) y se trata de una exposici贸n concebida luego de dos viajes informativos y exploratorios por la Argentina.
La exhibici贸n se compone de tres grandes obras murales sobre papel, una serie de obras sobre tela, una 鈥渆nredadera鈥 de flores y hojas de cer谩mica (que cuelga del techo, atraviesa verticalmente el espacio del restaurant y la librer铆a), una instalaci贸n (La vida es una milonga) de figuritas de cer谩mica (bailando el tango) y bancos colocados de manera invertida contra el cielorraso; una serie de bocetos preparatorios, videos de varios espect谩culos pirot茅cnicos y un espect谩culo de fuegos artificiales que tuvo lugar el 24 de enero a la noche, sobre el Riachuelo, y que atrajo a una multitud.
Proa convid贸 a un grupo de invitados (entre los que se incluye quien firma estas l铆neas) para ver desde el observatorio privilegiado de la terraza de la Fundaci贸n la deslumbrante sincron铆a de fuegos y tango (con m煤sica y bailarines en vivo, m谩s algunas canciones grabadas) que Cai Guo-Qiang prepar贸 con una programaci贸n pirot茅cnica high tech que se extendi贸 a lo largo de una hora y media, hace dos s谩bados.
Las obras expuestas, creadas aqu铆 especialmente para esta muestra, fueron realizadas con la asistencia de grupos de estudiantes de la Universidad Nacional de la Artes (UNA) y del Instituto Municipal de Cer谩mica de Avellaneda, durante una semana. El proceso, interesante y azaroso, est谩 documentado en un video de 14 minutos que tambi茅n est谩 expuesto.
Los tres dibujos murales, enormes paisajes hechos con p贸lvora sobre papel, son el resultado de las visitas que el artista hizo a Salta y Misiones.
Para estas obras de mayor despliegue, el procedimiento fue el siguiente: el artista coloc贸 grandes papeles extendidos en el piso, y sobre ellos apoy贸 cartulinas hasta cubrir por completo los papeles. Luego dibuj贸 paisajes sint茅ticos sobre las cartulinas, siguiendo las fotos que ten铆a a la vista. Sus colaboradores cortaron, y recortaron las cartulinas con los dibujos (sin tocar los papeles que estaban debajo), de modo que lo que qued贸 fue una suerte de enorme est茅ncil que fue luego rociado con p贸lvora y encendido.
Algunas de las notas que Cai escribi贸 para la exposici贸n muestran la relaci贸n con el entorno y su modo de utilizar el fuego: 鈥淓n mi primera visita al lugar pens茅 en colgar una enredadera de flores en el espacio que est谩 encima de la librer铆a. Imagin茅 las flores y las hojas de la enredadera esculpidas en arcilla, y ya que las flores crecen en el suelo, pod铆an estar hechas de un material terroso como la arcilla, que luego ser铆a quemada para convertirse en cer谩mica de terracota. Tras haber quemado la p贸lvora sobre las flores y las hojas, la totalidad de la enredadera parece uno de mis dibujos de p贸lvora, pero en tres dimensiones, y dialoga con las otras obras de p贸lvora鈥.
En el caso de las obras de p贸lvora sobre papel, anota: 鈥淓l colosal tama帽o de los dibujos los convierte en obras espaciales, lo que permite que los espectadores entren en la escena del dibujo. El contenido de cada dibujo y la relaci贸n entre ellos reflejan las experiencias que tuve al explorar los paisajes de la Argentina, al sentir con mi cuerpo la tierra de este pa铆s, y al dar un paseo por los paisajes geogr谩ficos y culturales de la Argentina. Cuando hice los dibujos, us茅 mi cuerpo para volver a experimentar de nuevo los paisajes: las sierras de Cachi, con su niebla que va y viene a perpetuidad, y sus cactus pinchudos que absorben la humedad de la niebla; las inacabables Cataratas del Iguaz煤, sin principio ni fin; y el cementerio donde los eternos 鈥榬esidentes鈥 dormitan en paz sobre la remota meseta de Cachi. All铆 conoc铆 a una familia y los ayud茅 a repintar la tumba de sus padres con unos brochazos de pintura fresca鈥.
Cai Guo-Qiang conforma una factor铆a art铆stica que, a partir de sus ideas y gestos y de ponerles el cuerpo a las obras, activa a su alrededor un colectivo de colaboradores que, siguiendo sus instrucciones, recorren el itinerario que va de la idea a la realizaci贸n.
La condici贸n explosiva de la obra de CGQ genera a priori un inter茅s que es anterior (desde el punto de vista de la percepci贸n) a la mirada art铆stica. Se trata de una obra que apela a la curiosidad natural por el fuego, las explosiones, el humo, el olfato, los colores, las texturas. Es una obra que tiene notorias cualidades art铆sticas, pero fundamentalmente cualidades pre-art铆sticas. Algo as铆 como el grado cero del arte, que apunta a lo sensorial y a la fisiolog铆a de los sentidos.
(Cai Guo-Qiang, Impromptu. En la Fundaci贸n Proa, Pedro de Mendoza 1929, hasta mediados de marzo.)
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