En los últimos años, las actuaciones de Kevin Johansen (junto a su versátil, y felizmente sostenida, banda The Nada) estuvieron acompañadas por la figura del talentoso Liniers y sus magnÃficos dibujos. Esta noche, a las 21.30 en el Auditorio Fundación, el cantante y compositor volverá a la ciudad con otro atractivo novedoso: la presentación de su disco doble Bi, en lo que será además el comienzo de la gira nacional de estreno de esas 29 piezas en las que Johansen se confirma como un creador de canciones que se unifican en su belleza, más allá de las múltiples vestiduras genéricas a las que suele hechar mano un autor que se ratifica aquà como un "desgenerado".
Ideal para evitar el extenso camino que llevarÃa a sintetizar la multiplicidad de ritmos, raÃces y estéticas musicales que se condensan en Bi (y, en realidad, en la discografÃa toda de Johansen), el término le pertenece al propio autor, que en diálogo con Rosario/12 rÃe al escuchar que su nuevo disco es precisamente una ratificación del desgénero: "QuerÃa dejarlo claro, ¡por si habÃa algunas dudas!".
En concreto, la gestación de esta doble producción está conectada con Logo, disco editado en 2007. "Después quedaron muchas esquirlas, muchos temas dando vueltas -explicó el compositor. Yo ya habÃa barajado la idea de una segunda y tercera pata de Logo, que eran Jogo y Fogo. Después en el medio empecé a grabar algunas cositas, tenÃa un material bastante potente para grabar un disco folclórico, para el primero Jogo Subtropicalia, y lo dejé ahà un rato. Fue en 2009 y 2010, que coincidió con la grabación del Dvd Vivo en Buenos Aires, con Liniers, entonces con viajes y cosas mediante tardó en redondearse ese disco. En el medio, también, lo conocà a Tweety González (NdR: con quien trabajó la producción de Fogo Pop Heart) y barajamos la idea de hacer otro disco más rockero, popero y tanguero. La verdad después los dos discos estuvieron como los caballos, terminándose cabeza a cabeza. Estoy muy contento con el material. Los dos discos tienen algo para decir, mucha música, muchos invitados. Ojalá que nos dé como para dar unas cuantas vueltas".
En relación precisamente a los invitados, es evidente que te has dado unos cuantos gustos (ver recuadro). Allà se distingue también el hecho de que muchos de ellos sean cantantes: muchas veces elegÃs que sean otros los que le ponen voz tus canciones.
SÃ, a mà me gusta compartir con músicos que admiro, aprecio y quiero. A lo largo del tiempo te vas encontrando con gente con la que tenés además una afinidad estética, hasta ética y artÃstica. Con estos personajes he tenido muy buenos encuentros. La verdad también que, como mi voz es grave, a veces escucho voces prÃstinas, más agudas, más femeninas a veces, más en contacto con ese lado. Siempre me gusta tener invitados, pero voy en contra de la moda del invitado, como cuando a veces te lo preguntan como si fuera condición sine qua non. Pero después es algo que disfruto mucho, porque como los músicos somos grandes inseguros, es una forma de decirle al otro: "Che, ¿te gusta?". Les mandás dos o tres temas y estás como nervioso a ver qué dicen, si les gusta o no.
Es un primer testeo, algo Ãntimo...
SÃ, es un testeo importante que uno hace con los colegas. Pero la verdad estoy muy contento con los intercambios que se dieron.
Ya en relación a los instrumentistas invitados, hay algo interesante que tiene que ver con que si bien muchos de los invitados en los discos aportan diferentes colores y texturas, en los shows en vivo eso no se afectará radicalmente, a partir del hecho que The Nada es una banda habituada a recorrer diversos géneros, estilos y, también, a aportar texturas a las canciones.
Totalmente y éso lo estoy viendo ahora que estamos empezando a ensayar el material nuevo. Me doy cuenta de que más allá de los invitados estrella que haya habido, vamos a poder tocar esas canciones. Porque incluso estamos aprendiendo a tocar algunos instrumentos nuevos... ¡por las dudas! (rÃsas).
A diferencia de anteriores discos, se percibe aquà un aire general de cierta nostalgia.
No sé... Como dice Sabina: no soy muy amigo de la nostalgia pero soy hermano de la memoria, o algo asÃ. No soy una persona muy nostálgica, pero quizás hay un dejo melancólico. Quizás en realidad a diferencia de otros discos es más sobrio, donde hay menos ironÃa (que me encanta utilizarla y a veces en este disco la utilizo), pero creo que hay más entrega, más canción de amor/desamor, más carne viva en algunas letras y algunas de las músicas. Y, por ahà un dejo más de vulnerabilidad. Creo que, a veces, más allá de esa descripción del desgenerado y todo éso, soy muy tradicionalista con mi música. Como decÃa Woody Allen: si no hay historia para contar, no hay pelÃcula. A mà me pasa con la canción, me gusta contar desde la música.
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