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El candidato a presidente de la Alianza, Fernando de la Rúa, afirmó ayer que durante la gestión de Eduardo Duhalde aumentó el narcotráfico, la violencia y la ausencia del Estado para combatir el crimen en la provincia de Buenos Aires. Las declaraciones realizadas por De la Rúa en Ushuaia no son casuales. La indirecta referencia al tema de la droga tiene que ver con una constante en las encuestas que manejan dentro de la coalición, en las que la gente suele marcar algunos puntos oscuros alrededor de la figura del gobernador bonaerense. Uno de los más pronunciados, según dijeron a Página/12 en el gobierno porteño, es su supuesta vinculación al narcotráfico. El crimen llegó a niveles inéditos. Creció la pobreza, la marginalidad, y realmente está peligroso porque el gobernador se equivocó: creyó que tenía la mejor policía del mundo y después, tarde, tuvo que cambiarla, enunció el candidato presidencial de la Alianza durante la recorrida que realizó ayer por Tierra del Fuego junto a su compañero de fórmula, Carlos Chacho Alvarez (ver recuadro). Los últimos sondeos encargados por el comando de campaña de la Alianza a la consultora Analogías mostraron que los encuestados mencionaban como uno de los aspectos negativos de Duhalde su supuesta aunque nunca probada relación con el narcotráfico. Un fantasma que lo persigue desde hace tiempo pese a los esfuerzos que ha hecho el gobernador para demostrar lo contrario como, por ejemplo, sus reiterados pedidos de pena de muerte para los traficantes de drogas. Esto quedó en evidencia en las mediciones cualitativas, en las que se sondea a grupos de personas y puede establecerse en profundidad los efectos y virtudes de los candidatos. De la Rúa venía insistiendo desde hace tiempo con el crecimiento del crimen en la provincia de Buenos Aires y especialmente en el conurbano bonaerense. Pero hasta ayer nunca había establecido una relación directa entre las falencias de la política de seguridad y el aumento del narcotráfico. La que se encargaba de machacar con este tema era la candidata a gobernadora de la Alianza, Graciela Fernández Meijide. La aspirante ya ha dicho que si los vecinos de la provincia saben dónde se vende la droga, con más razón lo debería saber la policía. Su conclusión es que lo que en realidad faltaba era voluntad política para atacar el problema, en referencia al gobernador. Pero, según dicen cerca de De la Rúa, estas críticas no serán incorporadas a las publicidades de campaña. En la Alianza sostienen que, luego del aviso que comienza con el radical afirmando dicen que soy aburrido, los próximos spots televisivos seguirán la línea positiva marcada en la última propaganda, en la que el jefe de Gobierno asegura estar a cien pasos de la Casa Rosada. Los jefes de la Alianza están convencidos de que la decisión de Duhalde de las últimas semanas de utilizar los temas vinculados a la corrupción como eje de sus ataques fue un error estratégico. Los estrategas de la coalición atribuyen esta línea de declaraciones, que comenzó con la solicitada de Duhalde, al consultor norteamericano del PJ James Carville. Las mismas encuestas cualitativas arrojan que la corrupción es uno de los puntos flojos de Duhalde y, por el contrario, una de las fortalezas de De la Rúa. En cambio, en la coalición se preparan para cuando el gobernador comience a machacar sobre su capacidad de hacedor, por siempre una de las debilidades de los candidatos radicales.
EL LOLE QUIERE A MENEM EN CAMPAÑA Carlos
Reutemann se manifestó a favor de la participación de Carlos Menem en la campaña
presidencial de Eduardo Duhalde y, de paso, criticó a los dirigentes menemistas que se
pasaron a las filas del duhaldismo. Acá hay muchos que saltan con la garrocha a San
Vicente, dijo el candidato a gobernador de Santa Fe en alusión a la quinta donde su
par bonaerense confecciona su estrategia de campaña.
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