Lun 08.07.2002

EL PAíS  › REACCIONES AL DOCUMENTO DE DORNBUSCH

Un “vocero del golpe”, un aviso “neocolonial”

Página/12 adelantó ayer en exclusiva un documento de análisis del influyente economista Rudiger Dornbusch, que recomendaba no dar ayuda económica a Argentina “hasta el retorno de algún dictador militar” que “pusiera orden” frente a “la lucha de clases”. La dureza del documento despertó reacciones de repudio y de análisis.

Claudio Lozano (economista de la Central de Trabajadores Argentinos)
“En primer lugar esto no debe ser interpretado como el discurso de un académico enloquecido, sino que se inscribe en la estrategia de George Bush, que ha desplazado a la democracia de la agenda del Departamento de Estado. También ratifica el hecho de que a Estados Unidos no le está yendo bien en América latina. Está estancado el Plan Colombia, Lula gana en Brasil, el Frente Amplio crece en Uruguay, Toledo se debilita en Perú. Para Estados Unidos reforzar la presión en Argentina es importante para reforzar la influencia en la región. En tercer lugar, no hace más que blanquear cuál es el único formato institucional posible para el plan de los acreedores externos y las clases dominantes argentinas, que no es otra cosa que una factoría exportadora que coloca productos en el mundo, con muy poca capacidad de generar empleo, que pretende obtener rentas extraordinarias en base a una sobreexplotación de la fuerza de trabajo. Esa estrategia es la de un protectorado, cuyo formato no puede ser otro que un régimen autoritario, incompatible con una estrategia de democratización. El discurso del Gobierno argentino, que dice que sólo se puede hacer política económica luego de un acuerdo con el FMI, no ha hecho otra cosa que trasladarle un poder absoluto al Fondo para condicionar la salida económica y política del país. Con este marco la perspectiva es un incremento de los niveles de exclusión y autoritarismo”.

Luis Zamora (diputado de Autodeterminación y Libertad)
“Hace un tiempo Dornbusch ya había dicho que los argentinos debían votar las autoridades pero la gestión debía estar a cargo de tecnócratas. Esto no es un hecho aislado, sino que es un punto que está discutiendo el Fondo Monetaria y el Gobierno Bush. Ellos hablan de un “protectorado”, que es retroceder 200 años y volver a la historia colonial. Creo que es urgente repudiar la presencia de Reich en la Argentina, porque va a traer esta política, que es el ALCA, y cuestiones como la ley de Quiebras. Son proyectos de Estados Unidos para quedarse con América Latina. Hace 20 años que venimos diciendo que si seguimos los planes trazados por el FMI vamos a terminar siendo una colonia y hoy ese término queda chico. Hace un mes el Gobierno autorizó que tropas norteamericanas entraran a nuestro país. Esto está vinculado con lo que es llamado “protectorado”. Pienso que hay una pelea feroz entre capitales europeos y americanos, y lo que dijo Dornbusch es lo que se está debatiendo en los ámbitos políticos de los Estados Unidos. Es fundamental que se organice a nivel continental a esta política, pero con los gobiernos que tenemos va a ser imposible. Pero tenemos una ventaja: todos los gobiernos que aceptan las órdenes del FMI son muy débiles, no tienen apoyo popular. Faltando tan poco para el 9 de julio es importante recordar la falta de independencia de nuestro país”.

Graciela Ocaña (diputada del ARI)
“Lo que dice Dornbusch es muy grave y preocupante porque este pensamiento también es escuchado por un sector de nuestro país. Para que las instituciones no se caigan y nadie intente una salida autoritaria, nosotros tenemos que encontrar la forma de sanear las instituciones. En este sentido, durante los próximos días se plantearán dos desafíos. Por un lado se tocará el tema del juicio político a la Corte Suprema, que nos permitiría recuperar una justicia independiente. Por otra parte también intentaremos avanzar en la caducidad de todos los mandatos, que nos permitiría sanear el funcionamiento del Poder Legislativo. Me parece que el pensamiento que expresa Dornbusch se está extendiendo entre los sectores más conservadores de Estados Unidos. Ya vimos lo que pasó en Venezuela, que podría ser considerado como el primer experimento de salida autoritaria en nuestro continente. Por suerte pudo evitarse el golpe, gracias a la reacción del pueblo y la solidaridad de los demás países.”


José María Díaz Bancalari (diputado del PJ)
“Diría que estas declaraciones guardan semejanzas con algunas anteriores al 24 de marzo de 1976, proceso donde estuvieron vinculados intereses económicos extranjeros, y que tuvo como objetivo imponer un modelo de exclusión donde se destruyó el aparato productivo nacional. La memoria debe servir como experiencia para construir un poder de decisión nacional y un frente con posibilidades de vencer a estos delirios de quienes no han advertido que la pobreza que siembran en algunos lares provoca violencia en su propio territorio. Yo creo que la globalización es el nuevo nombre del imperio, no sólo en Estados Unidos sino en otros casos donde se ha demostrado un cambio de criterio con respecto a la democracia, por ejemplo algunos países europeos. Durante el golpe de Estado en Venezuela, las supuestas diferencias entre Europa y los Estados Unidos se transformaron en consenso sobre la dominación colonial, que se tradujo en el apoyo a las autoridades golpistas. En el interior de nuestro país también debe haber muchos que conservan el desprecio de la voluntad popular. Es tarea de todos evitar que estos procesos se repitan”.

Federico Poli (economista de la Unión Industrial Argentina)
“El camino recorrido por Rudi Dornbusch en los últimos 20 años muestra el derrotero de un académico respetado que termina en el patético papel de vocero de sectores ultramontanos. Ya nadie lee sus opiniones en el ámbito académico porque ha perdido cualquier atisbo de seriedad. Sólo basta repasar sus continuas idas y venidas respecto de la convertibilidad en la última década para entender a que me refiero. En el ‘99 cuando vino a nuestro país dijo que estábamos bajo “libertad condicional” y pedía un superajuste fiscal. Así se hizo y así nos fue, profundizándose la depresión económica. Hace meses nos recomendó dejar de lado la soberanía, entregando el manejo monetario-fiscal a una intervención extranjera. Ahora, termina planteando el binomio financiamiento de los organismos internacionales/dictadura militar. Es obvio que estas últimas proclamas deben poner en alerta a todos los sectores sociales y políticos de nuestro país. Lo preocupante es que nos muestra que algunos en el Norte están pensando en la posibilidad de estas situaciones institucionales de coloniaje y ruptura de la democracia en la Argentina. No tengo dudas que estas intenciones sólo encontrarán resistencia en los sectores nacionales y populares de nuestra Nación”.

Leopoldo Moreau (diputado de la UCR)
“Espero que este documento sirva para convencer a aquellos que dudaban acerca de que la Argentina está con el riesgo de desembocar en el autoritarismo. Es una razón más para que la dirigencia argentina (políticos, empresarios, dueños de medios de comunicación) advierta la necesidad de hacer un compromiso nacional que nos permita encarar la crisis en sentido constructivo y no seguir en una guerra de todos contra todos que sólo ole sirve a los que quieren instaurar una dictadura”.

Héctor Valle, economista de FIDE
No queda claro si Dornbusch desea que se instale acá un dictador militar con asesoramiento internacional para poner el país en orden, o si él cree que el desorden actual podría llevar al riesgo de un gobierno militar. Mi impresión es que él cree que la Argentina se merece un gobierno militar asesorado por expertos internacionales. Me parece que desconoce las últimas movilizaciones populares, que muestran un alto grado de madurez. Por otro lado, a medida que el tiempo pasa no aparecen las cosas que ellos anunciaban: dólar a 7 pesos, hiperinflación, desequilibrio fiscal. A medida que no se cumplen esas cosas, se ponen más fundamentalistas. A los consultores del establishment se los ve muy irritados. Están pasando cosas muy malas, por el lado de la desocupación, la pobreza, la recesión. Pero no pasó ni la híper, ni la dolarización, ni el dólar a 7 pesos. La sociedad está mostrando un rechazo muy fuerte a cualquier golpe institucional y ha mostrado un grado de organización muy avanzado para detener esta posibilidad. El problema es si sólo hay elecciones para presidente y vice y el resto de las cámaras quedan controladas, como en la actualidad, por el peronismo, con una corriente fuerte de abstencionismo. Entonces habría un gobierno sin poder. Y con un campo muy fértil para que se ensayen proyectos como el de Dornbusch.

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