Dom 24.07.2011
rosario

CIUDAD › EL VICTIMARIO QUE APARECE COMO VíCTIMA DEL TERRORISMO DE ESTADO

Contradicciones de Chomicki

Querellantes en la causa Díaz Bessone que investiga la responsabilidad de represores en la última dictadura militar en Rosario, quieren demostrar "la impostura que lo distancia definitivamente de su propia condición de víctima".

Esta semana Rosario/12 publicó una declaración indagatoria de Ricardo Chomicki, uno de los seis imputados en la Causa Díaz Bessone, que investiga el terrorismo de estado en esta región. La declaración se hizo en 1984 y en la misma el ahora imputado reconoce que pasó las Fiestas de 1976 con su familia en Mar del Plata, cuando en la declaración del último año había asegurado que estaba detenido en el Servicio de Informaciones para esa fecha. Un grupo de querellantes hacen pública su posición en el siguiente documento:

"Tratando de zafar de las acusaciones, Ricardo "Cady" Chomiki asegura que tanto él como Virginia la Polaca Folch fueron víctimas. ¿Habrá algo en sus relatos ﷓ya que no lo hay en los relatos de los testigos﷓ que avale esa pretensión? Contrastemos su declaración indagatoria de octubre de 1984 con la prestada hace unos meses en el juicio oral. Ambas tienen una marca de cinismo difícil de disimular y tal vez éste sea uno de los pocos rasgos que se sostienen, además del lugar físico donde al decir del imputado los detuvieron a él y a su pareja.

"En esto Chomicki coincide con Chomicki: ellos fueron detenidos cuando salían de un bar en la esquina de Av. Alberdi y Juan José Paso, frente al Banco Nación. Esto ocurrió en horas de la mañana, tanto para el declarante Chomicki de 1984 como para el declarante Chomicki más reciente. Creemos estar ante la misma escena y ya dispuestos a creerle, pero rápidamente advertimos la incongruencia, y llevados por el hilo del relato más antiguo descubrimos que ese lamentable final de desayuno no ocurrió el 1º de diciembre de 1976, poco después de dormir amontonados en la humilde casita de los Ramos, en una villa miseria, donde la hospitalaria familia los habría despedido a las 8 de la mañana sin saber que cuatro horas más tarde el propio Chomicki iría con la patota a secuestrarlos. No, no podemos creerle, porque Chomicki versión 1984 nos cuenta detalladamente que en esa fecha estaba viviendo "en Mar del Plata, en su domicilio actual, donde se quedó a pasar las fiestas de Navidad y Fin de Año con su novia y su señora madre, escapando de la persecución que sufría en Rosario" (sic).

"(...) Siguiendo con la versión Chomicki 1984, ambos son "introducidos en el Renault, donde son vendados y tirados en el piso posterior, uno sobre otro" (sic). Y no en dos autos, como le sucede según el relato de 2010. Entonces, sigue, "fueron trasladados a un lugar que presumo era una comisaría, donde fui torturado por espacio de dos o tres horas" (sic). En la versión más reciente esa tortura no existe, la comisaría queda individualizada, siendo "la seccional 10, ahí estaremos 10 minutos porque llegan dos autos, nos suben a uno en cada uno y nos llevan a Jefatura, al SI" (Chomicki, agosto 2010). Es decir, al mismo lugar que lo trasladan según su versión 1984, sólo que según aquélla todo eso sucedía "en una fecha que no puedo decir con certeza, pero sería entre fines de enero a principios de febrero de 1977" (sic).

"Con lo cual no sólo Aloisio y Bustos habrían alucinando haberlo visto y/o escuchado en el Servicio de Informaciones, la Comisaría 7º y la Calamita (Bustos) en septiembre de 1976, siendo que él afirma haber sido detenido con su novia el 1º de diciembre de 1976. Si nos atenemos a la indagatoria de 1984 y a las palabras que acabamos de citar, Chomicki y Folch habrían sido alucinados por todos los chupados del Servicio de Informaciones que los denuncian como miembros activos de la patota de Feced, comprometidos en extraer información, secuestrar y torturar.

Empezando por Don Generoso Ramos y su hijo Juan Carlos y siguiendo por Carlos Izaguirre, Hermenegildo Aceval, Carlos Pérez Rizzo, Elba Juana Ferraro de Bettanin, Stella Hernández, Gustavo Píccolo, Mirta Castellini, María del C. Sillato, María Inés Luchetti, Elías Carranza, Elida Deheza, José Américo Giusti, Carmen Lucero, Marcos Olivera, Marcelo Panicalli, Enzo Tossi, Gustavo Mecchetti, Máximo Mur, O. Bass y Mansilla, Adrián Sánchez, Francisca Von Bove, Ana Moro, Juan Cheroni, Ana Ferrari, Stella Poroto de Cheroni, Olga Cabrera, Víctor Hugo Salami, etc.

"Cierto que su declaración en el juicio oral es la que tomará en cuenta el Tribunal, pero ¿qué lugar darle a semejantes incongruencias?

Por momentos estaríamos dispuestos a compadecernos de Chomicki cuando dice en su declaración ante el TOF, al describir las torturas que habría sufrido en el SI que "fundamentalmente lo que me atormentó más en esa situación eran los desgarradores gritos de Folch, y este buen hombre Lofiego diciéndome en el oído: 'escuchá cómo violan a tu noviecita'; era algo intolerable, sin dudas lo más doloroso. En determinado momento de esta sesión de torturas y fundamentalmente para parar lo de Folch les digo a estos señores que podía ofrecer un domicilio. Me visten... era en una villa, no podía precisar ni dirección ni número, me suben a un auto para que apunte ese domicilio y fuimos a la casa de Ramos"(sic)

"(...) No nos escandaliza que el imputado Chomicki mienta alevosamente, ni que intente la coartada de ser víctima para no ser condenado por sus crímenes. Como cualquier imputado, está en su derecho de mentir para defenderse. Lo que queremos mostrar es la impostura que se desprende de sus dichos, impostura que lo distancia definitivamente de las (y de sus) verdaderas víctimas. Y de la propia condición de víctima". Firman: Marta Bertolino, Juan Carlos Gurí Ramos, José Aloisio, Alfredo Vivono, Azucena Solana, Liliana Gómez, Laura Ferrer, Mirta Castellini.

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