Mar 10.10.2006

16:24  › PALPALá, UNA LOCALIDAD DE JUJUY EN EMERGENCIA AMBIENTAL

Miedo a ser un plomo

Habitantes de la ciudad jujeña de Palpalá viajaron a Buenos Aires para reunirse con funcionarios de la Secretaría de Medio Ambiente de la Nación, alarmados por un proyecto para instalar allí una plata de ácido sulfúrico. Esta nueva radicación industrial agravaría aún más la contaminación sobre una población que ya fue declarada en “emergencia ambiental y sanitaria”.

En Palpalá, provincia de Jujuy, se encuentran radicados un alrededor de 40 establecimientos fabriles, distribuidos en los parques industriales de Snopeck, Alto La Torre, La Noria y Martineja. Gran parte de estas fábricas se dedica a la fundición de plomo, acero, hierro, bronce y aluminio. También, hay empresas mineras y una papelera.

El 15 de junio de 2006, la Ordenanza Nº 845/06 del Consejo Deliberante de la Municipalidad de Palpalá declaró a la localidad en “Emergencia Ambiental y Sanitaria”. En ella se señala que las fábricas fueron estableciéndose “sin prever una delimitación territorial ni el grado de contaminación que estos asentamientos industriales pudieran ocasionar. La falta de estas previsiones facilitó el emplazamiento de industrias en las cercanías de núcleos habitacionales, entre los años 1980 y 1985.”

La ordenanza también alerta sobre “casos de saturnismo ( patología causada por la contaminación plúmbica que afecta el sistema nervioso central , así como el aparato digestivo, con violentos dolores intestinales o “cólicos de plomo”, que en los niños produce problemas en el desarrollo cognitivo ), y también alto grado de contaminación con plomo en suelo, aire y agua” en la localidad.

Un estudio de contaminación ambiental, realizado entre los meses de agosto y noviembre de 2004 por el Ministerio de Bienestar Social de Jujuy en la zona del parque industrial de Palpalá la caracterizó como zona de alto riesgo “aquella situada en un radio de 1 a 2 kilómetros de la fuente emisora de plomo. Las personas más afectadas son los trabajadores de industrias donde se utiliza el metal, residentes cercanos ellas (mineras o industrias); habitantes oriundos de zonas con contaminación aumentada de plomo en el aire; mujeres embarazadas, niños menores de 5 años y personas con deficiencias nutricionales (hierro, calcio, fósforo y proteínas), población de zonas urbanas con alto desarrollo industrial; y familiares de trabajadores de industrias que usan plomo.”

Vecinos con aplomo

En el mes de noviembre de 2005, un grupo de vecinos del barrio 23 de agosto de Palpalá se enteró de que se iba a instalar una nueva fábrica, Sulfhaar, productora de ácido sulfúrico, en el parque industrial Alto La Torre, a menos de 100 metros de la población. Ante esta situación, alertados por los daños que podría provocar en los seres humanos y el medio ambiente, comenzaron a organizarse.

El 5 de junio de este año realizaron la primera marcha como “Vecinos Autoconvocados”, una denominación que ha sido adoptada en otras localidades del país con riesgos similares. La consigna “Basta de Contaminación” fue la bandera con la que ese día se presentaron en el Consejo Deliberante para dejar una nota en la que pedían que no se instale Sulfhaar y exigir que controlen a las otras empresas del parque industrial.

Los Concejales de Palpalá se comprometieron a concretar una sesión especial con los vecinos dentro del barrio 23 de Agosto para tratar el tema de la contaminación. El 8 de junio se realizó la sesión. La movilización de los pobladores fue definitoria para que el Consejo Deliberante emitiera una semana después la Ordenanza 845/06 por la cual se declaraba a la localidad de Palpalá en estado de Emergencia Ambiental y Sanitaria.

Luego de este importante logro “se esperaba que se descarte la radicación de la planta, pero no pasó nada ni desde el municipio, ni desde provincia”, expresaron integrantes de los Vecinos Autoconvocados del barrio 23 de Agosto.

A pesar de las movilizaciones y de la declaración del estado de emergencia en Palpalá, la empresa Sulfhaar sigue en proceso de instalación. En la segunda semana de septiembre de 2006 se iba a empezar con las “pruebas piloto” para poner en funcionamiento la fábrica, con un tiempo de duración de dos meses, pero los vecinos movilizados lo impidieron. Aún así, hay denuncias que de las chimeneas de la empresa salen columnas de humo.

El informe contratado por la empresa también es negativo

En un informe privado realizado a pedido de la empresa Sulfhaar sobre el impacto ambiental, por Consultores Ambientales Asociados, en septiembre de 2005, se advertía sobre la peligrosidad de los impactos:

- En relación a la contaminación por gases y partículas en suspensión decía que “en la etapa de puesta en marcha y ajuste es probable que se generen emisiones de dióxido de azufre (SO2) importantes como así también nieblas ácidas. El impacto es negativo y su criticidad alta”.

- Respecto a la afectación de la flora “se considera impacto negativo y de criticidad media”.

- Acerca de la contaminación de suelos, el informe dice que “las emisiones de gases en condiciones especiales de humedad y temperatura podrían generar lluvia ácida, produciendo acidificación de los suelos. El impacto previsto es negativo”.

De Palpalá a Buenos Aires

Ante la falta de respuestas por parte del municipio y de la provincia para que se realicen estudios paralelos, y mientras esperan que se frene la instalación de la fábrica, los vecinos decidieron viajar a Buenos Aires para entrevistarse con Romina Picolotti, secretaria de Medio Ambiente de la Nación.

La cita para el miércoles 4 de octubre, supuestamente había sido acordada por los mismos concejales de Palpalá, pero Picolotti no los tenía en agenda y fueron atendidos por Bruno Carpineti, Subsecretario de Medio Ambiente. Ante él presentaron los informes sobre la problemática ambiental de la ciudad jujeña.

“Carpineti dijo que Nación no tenía injerencia sobre Provincia, y se comprometió a contactarse con Guillermo López Salgado, Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales de Jujuy, para que solicite recursos de Nación y se realice el estudio integral de aire, tierra y agua para saber el grado de contaminación” afirmaron integrantes de la delegación de vecinos de Palpalá.

En Buenos Aires presentaron una denuncia al Defensor del Pueblo de la Nación y dijeron que “Eduardo Mondino se comprometió a evaluar los documentos entregados y en caso de que sea necesario realizar estudios paralelos a los de la Secretaria de Medio Ambiente”. También, dejaron su reclamo a María Inés Pertino, del Ministerio de Salud de la Nación, quien “se comprometió a hablar con autoridades del Ministerio de Salud de la Provincia de Jujuy para que tomen cartas en el asunto”.

La desocupación como argumento para las industrias contaminantes

Palpalá tiene aproximadamente 48.200 habitantes. La desocupación es del 16,6%, pero si se toma a quienes reciben los planes jefas y jefes de hogar como desocupados, el porcentaje trepa al 30,7 %. Los vecinos que se oponen a la planta sostienen que "en Palpalá tenemos el índice más alto de desocupación, según el intendente, nosotros estamos en contra del trabajo porque decimos que no se instale la fábrica. Nosotros no estamos en contra del trabajo, necesitamos trabajo pero también estamos cuidando la salud nuestra y la de nuestros hijos. Queremos las medidas tecnológicas que eviten la contaminación".

Fuente: Agencia de Noticias Red- Acción (ANRed).

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