Dicen que tiene una voz pura dentro de un cuerpo de porcelana; que es la nueva (e inesperada) Amy Winehouse; que –tras su fraseo– emula adultez y cultura negra prestadas; que tiene mirada muda y ojos abiertos, azules; que empezó a hacer canciones con 15 pirulos para canalizar su “preocupación de adolescenciaâ€; que tiene 23 años; que quienes le dejaron una marca de agua en la oreja fueron Lauryn Hill, Erykah Badu, M.I.A., Nneke. En fin, dicen que a Selah Sue hay que escucharla. Lo dice el boca en boca; asiente la crÃtica especializada. Mientras, ella alimenta la leyenda... Es que, a la par que la Rolling Stone USA la incluye entre las revelaciones del 2012 con una sugerida docena de “caras nuevas†a recordar, prolifera el cuento de sus orÃgenes: la épica de, siendo aún adolescente, negarse a ser contratada por una megadiscográfica (Universal) para crecer y hacer crecer sus canciones. El sueño, al revés.
“Selah Sue es la prueba viviente de que el mundo es pequeño y que MySpace sigue lanzando carreras. La belga reggae-soul subió unos temas a pedido de sus amigos y el resto es historia. Pero no tomó la ruta directo a la fama. Rechazó un contrato discográfico seis años atrás porque ‘no era el momento adecuado’. Tiempo después, ya habÃa encontrado su paso, lanzando el EP Black Part Love, abriendo para Prince, colaborando con Cee Lo Greenâ€, resume, sobre hitos y sartenes, la guÃa óleo RS y deja entrever que, pues, mal no le ha ido. Menos aún si, como ella se ha encargado de desparramar, no estaba “destinada†a ser una artista.
“Nacà en Lovaina, un pueblito muy pequeño de Bélgica, y nadie en mi familia se habÃa dedicado nunca a la músicaâ€, revela la protoadulta que, de niña, querÃa ser bailarina (y alimentó el cliché infantil con clases de los seis a los doce). Tres años más tarde, la quinceañera aprendÃa a tocar la guitarra y a depositar sus preocupaciones en canciones, a modo de “estructurar los pensamientosâ€; también notaba una particularidad: lo fácil que le resultaba imitar a cantantes como Hill o Badu y un oÃdo a tono con el talento musiquero. Asà y todo, los humores, bajos. “De jovencita estaba llena de joie de vivre, pero la adolescencia fue una etapa cerrada, depresivaâ€, resume quien estudió un año de PsicologÃa en la universidad porque querÃa “entender las emociones humanasâ€.
Entonces empezó a tocar en bares los fines de semana, a grabar en casa de amigos y, pum, MySpace. Miles de fans respondieron a su música y el sello Because Music editó el homónimo “Selah Sue†en Europa, donde el larga-duración vendió más de 700 mil copias con hits como “Raggamuffinâ€, “Crazy Vibes†y “This World†en charts belgas. “Aquà casi no hay soul ni hip-hop. DirÃa que soy una de las únicas que lo haceâ€, ofrece la pequeña saltamontes sobre su paÃs de origen. Después de haber editado su LP en 2011, la muchacha –que naciese Sanne Putsey, ganase el European Border Breakers Award y cantase en una boda real (sic) en Luxemburgo– volvió a lanzarlo en el mercado norteamericano este año, con más de 400 mil downloads en una semana. Y la inevitable asociación al estilo Amy Winehouse. O Duffy.
Consultada al respecto, ella niega (cortésmente) al son de “Es muy halagador pero me comparan con tantos artistas diferentes que no siento que sea una copia de ningunoâ€. Y mueve los largos pelos rubios y sacude la blanca palidez de la que emerge “intensidad, melancolÃa, meditación y oscuridadâ€, como ella misma ha definido una obra breve pero contundente, ambiciosa y, por qué no, placentera. De allà que, mientras continúe mixturando con la pimienta justa de ragga, soul, hip-hop, funk y pop sus tracks, Selita mantendrá la promesa de su “Crazy Vibesâ€: Estoy lista para traer gozo y fuego, las mejores cosas de la vida / Sà sé lo que es estar bajoneado todo el tiempo pero, verás, la vibra demencial trae alegrÃa a tu vida. Qué traqueteo.
© 2000-2022 www.pagina12.com.ar|República Argentina|Todos los Derechos Reservados
Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.