El caso Fujimori, la campaña sucia en Lima, las reformas de Vizcarra y la agresiva oposición fujimorista con el gobierno, más los escándalos de corrupción, se entrecruzan en el crispado escenario peruano.
Un juzgado anuló el indulto señalando que este perdón violaba las normas internacionales por tratarse de un condenado por crímenes de lesa humanidad. Tras conocer la noticia, Fujimori fue trasladado a una clínica.
Ante la amenaza del presidente de llamar a elecciones legislativas, la oposición terminó comprometiéndose a darles luz verde a unas reformas y un referéndum que no quiere, pero el presidente peruano considera fundamentales.
La revisión del indulto será hecha por el Tribunal Constitucional, máxima instancia jurídica del país. Si el tribunal falla en favor de la anulación, Fujimori tendrá que volver a prisión para terminar de cumplir su condena por violaciones a los DD.HH.
Keiko sacó a Kenji del Parlamento y lo mandó a los tribunales con una acusación por cohecho y tráfico de influencias por el intento de comprar votos en el Congreso. Pero no pudo desaforarlo definitivamente ni inhabilitarlo políticamente.